Estaba yo en la facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, sentado en las escaleras y buscando a alguien que me diese una boquilla para hacerme un cigarro de liar, cuando apareció mi compañero lorquino. Nos habíamos saltado la clase (otra vez), casi dando por hecho que en un par de días íbamos a ser capaces de hacer lo que todo el mundo hacía en un mes: aprobar bioquímica. Me encendí el dichoso cigarro de tabaco “pueblo” mientras él hacía lo propio con el suyo, que era Chesterfield y ya venía liado de fábrica, y entonces me dijo “tío, tienes que escuchar «El puchero del hortelano, sé que te gustaría”. No lo hice, ni eso ni aprobar bioquímica, y pasaron muchos años hasta que, un día y por casualidad, acabé en el último concierto que darían en la región. Así, me despedí del Puchero a la vez que le dije hola, aunque confieso que sigo sin aprobar bioquímica.
Pero lo que no podía imaginar es que Antonio Arco, ese hombre con espíritu rumbero y voz de fumador melancólico, tenía un plan trazado para acabar con su deseo innato de sacarse todas las astillicas que la vida te va clavando en el pecho a mala hostia. Era un plan de 14 pasos, 14 trompazos contra el suelo, 14 cápsulas de dulce, de amargo, de salado y hasta de veneno. Aquí tenéis, por tanto, 14 preguntas, con 14 respuestas sencillas acompañadas de 14 preciosas ilustraciones llenas de corazones. Tratan, ni más ni menos, que de los 14 pasos que dio uno, para conformar «Uno«.
- Un día perfecto: ¿Somos muy responsables de que hoy no haya sido un día perfecto?
No podemos controlar todos los factores que influyen en ello, pero está claro que nuestra actitud ante los acontecimientos puede dar un color muy distinto al mismo escenario.
- Equilibrio: ¿Qué crees que te diría el Arco del “Puchero del Hortelano” sobre “Uno”, si te lo encontrases una calle de Granada?
¡Una pregunta extraña! Yo creo que me felicitaría por el trabajo…
- Vivo: Vivimos como cosas malas, como cosas buenas, como cosas rotas o como cosas enamoradas. ¿Y qué, si lo importante es vivir?
Así es. Pero hay mil maneras de vivir y, sin embargo, solamente una de VIVIR.
- Mamá: ¿Qué es para ti?
Es una carta de amor y una carta de disculpa al mismo tiempo…
- Castillo de naipes: Es algo tan difícil de construir y tan fácil de destruir…
Efectivamente, ahí está la cuestión, siempre hay que volver a empezar, pero también es necesario cambiar la baraja de vez en cuando.
- Reverso: “Hay una barrera que separa a los que nunca dicen que no de los que siempre dicen que sí” ¿En qué lado de la valla estás tú? ¿Y tu disco, “Uno”?
Ambos estamos en el lado del quizás, del depende, del tal vez…
- La vida entera: Lo difícil hoy en día, es encontrar personas con seguridad que se acepten tal como son…
Nacemos libres y seguros de nosotros mismos, pero según la experiencia vital que te toca puedes ir llenándote de prejuicios y miedos. Por eso, en muchas ocasiones, nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos. Empezar a quererse es primordial para poner remedio.
- Estampado floral: ¿Estamos condenados a estrellarnos siempre contra el mismo muro?
Podemos optar por lamentarnos en cada caída o, y ahí está el secreto, podemos ir aprendiendo de cada una de esas vueltas que te da la vida. Yo sigo cometiendo errores que creí superados, pero creo que cada vez soy más capaz de entenderlos, asimilarlos y convivir con ellos, lo que no quita que intente no volver a cometerlos.
- Lo difícil: “Uno” se atreve con las relaciones que acabaron mal, y parece que prefiere aprender a perdonar, a no odiar.
El odio y el rencor no aportan nada bueno, solo perjudican a quien lo sufre. Nuestra vida está repleta de historias llenas de “culpables” con los que nos es muy difícil empatizar …
- Ciudad: ¿prefieres el campo, a una ciudad repleta de rebaños?
Ambas, necesito las dos para encontrar el equilibrio.
- Por la mañana y a la cara: ¿El amor y la comunicación deben ir de la mano, si quieren ir a algún sitio?
Siempre, una mala comunicación es caldo de cultivo para un montón de rutinas que corroen las relaciones.
- Martillo y cincel: ¿Es “Uno” el martillo y el cincel con el que esculpir todo eso que llevas dentro?
Quizá “Uno” esculpió esos momentos de creación y grabación, pero siempre hay que llevar encima ese par de herramientas para seguir modelando tu realidad día a día.
- Alegato: Ya sabemos lo que mueve el mundo, ¿qué puede pararlo?
Todo lo que ataca el amor, todo lo que nace del odio y la opresión, de la sumisión, la violencia…
- Una canción: Has hecho “Uno” para todos, y en esa insoportable lista de canciones sin hacer, ¿cuál sería la tuya?
Más de una, pero por el momento actual me quedo con “una canción para los ilusionados y otra para los ilusos porque no temen perder”

















