Pájaro Guía: «Siete músicos para alzar el vuelo desde Cartagena»

Nacido del encuentro entre Rubén Villahermosa (Río Viré) y Saray Melo (Flora Majora), Pájaro Guía es un nuevo proyecto musical surgido en Cartagena que apuesta por una combinación de folk contemporáneo, pop y sonidos acústicos.

La banda reúne a siete músicos y construye una identidad propia alrededor de instrumentos como el violín, la mandolina, el bouzouki irlandés y las guitarras acústicas, con las voces de sus dos integrantes fundadores como una de sus principales señas de identidad. Sus canciones, de carácter enérgico y espíritu independiente, abordan temas como la naturaleza, los recuerdos, las aventuras y la búsqueda de nuevos caminos.

Aunque su trayectoria conjunta acaba de comenzar, Pájaro Guía ya ha conseguido llamar la atención de la escena regional. Debutaron en junio en el festival Cartagena Folk, se alzaron con el primer premio del concurso Pedro Pop de Las Palas y han recibido una respuesta creciente del público. Tras publicar sus primeros singles, ‘A la francesa’ y ‘Luna llena’, la formación prepara nuevos pasos con la mirada puesta en la publicación de su primer EP y un concierto especial el próximo 27 de noviembre en el Espacio Alviento de Cartagena.

Hablamos con Saray Melo sobre los orígenes del grupo, sus influencias, el panorama musical cartagenero y las aspiraciones de una banda que quiere convertir la ilusión de este comienzo en un proyecto con recorrido.

¿Cómo nace Pájaro Guía? ¿En qué momento os encontráis y decidís poner en marcha este proyecto?

Pájaro Guía surge en torno a Rubén Villahermosa (Río Viré) y a mí, quienes ya nos conocíamos por haber colaborado en nuestros proyectos personales tiempo atrás. Desde 2022 nos rondaba la inquietud de montar algo basado en un buen número de composiciones que teníamos, sobre todo de Rubén, y que estaban dentro de un enfoque que no encajaba ni en Río Viré ni en Flora Majora. A partir de ahí, conformamos una banda con músicos que ya conocíamos de nuestro entorno y que sabíamos que podían aportar sonoridades y energías apropiadas para lo que queríamos hacer.

¿Por qué Pájaro Guía? ¿Qué significa el nombre y qué relación tiene con vuestra identidad musical?

El nombre surge de una película que para nosotros es icónica, «Bailando con lobos». Pájaro Guía hace referencia a uno de los protagonistas de la película, el chamán y uno de los sabios de la tribu sioux (Lakota), en la que el protagonista acaba acogido como un hermano. Es una historia inspiradora para nosotros por su mensaje naturalista y ecologista, de encuentro entre culturas, de amistad, de lucha y reivindicación.

¿Cómo definiríais vuestra música a alguien que todavía no os conoce?

Como una propuesta enérgica y fresca, cuyo sonido transita entre el folk contemporáneo y sonidos pop, con un concepto acústico y una marcada naturaleza independiente, en la que caben estilos variados y una gran libertad creativa. Usamos instrumentos como el bouzouki irlandés, mandolina, violín, percusiones y guitarras acústicas… Sin buscar ser un grupo de raíz, creemos que este tipo de sonoridad casa muy bien con la esencia de las canciones. La presencia de dos cantantes es también una seña de identidad propia. Nuestra música tiene una querencia animada y festivalera, con letras cargadas de emotividad, aventuras, recuerdos de infancia, naturaleza, búsqueda, cambio y reivindicación.

Sois una banda joven, pero con músicos que ya tenéis experiencia. ¿Qué os aporta esa mezcla de ilusión por empezar algo nuevo y experiencia previa?

Es una mezcla imprescindible. La experiencia da una perspectiva diferente de las cosas, serenidad y conocimiento de cómo funciona esto, y la ilusión es la base irrenunciable sobre la que construimos Pájaro Guía. Por suerte, estamos recibiendo cientos de mensajes y muestras de cariño de gente de nuestro entorno en la Región, también de muchos seguidores de todo el país, e incluso de Argentina, México, Colombia… Nos sorprende, pero al mismo tiempo nos da una energía extra para seguir empujando el proyecto.

¿Qué artistas, estilos o músicas os han influido a la hora de construir vuestra identidad sonora? ¿Compartís referencias o cada integrante aporta un universo diferente?

Hay varias vertientes de influencias. Por un lado, una algo más anglosajona, con bandas referentes como The Lumineers o Mumford & Sons. Por otro, nos encanta un espacio ocupado por sonidos de Sudamérica, con artistas como los argentinos Milo J o El Plan de la Mariposa. Y, a nivel nacional, nos encanta, por ejemplo, La M.O.D.A., con quien, por cierto, tendremos el gustazo de tocar el 19 de diciembre en Cartagena Suena.

El trabajo de composición principalmente lo asimila Rubén, con aportaciones del resto del grupo en la parte de arreglos, y eso conlleva sus propias referencias musicales, claro.

Vuestro debut en el Cartagena Folk y el primer premio en el concurso Pedro Pop han marcado vuestros primeros pasos. ¿Cómo habéis vivido esta acogida inicial?

La verdad es que estamos bastante sorprendidos y en parte abrumados por la acogida del proyecto. En cada concierto que hemos realizado ha venido más y más gente que, a través del boca a boca, había oído hablar de nosotros. En cuanto a redes, sobre todo Instagram, estamos sintiendo un apoyo increíble cada vez de más gente. Nuestro primer concierto fue en junio y, desde entonces, todo está yendo muy rápido. ¡Estamos encantados!

¿Cómo veis Cartagena desde el punto de vista musical? ¿Es una ciudad en la que resulta fácil desarrollar un proyecto como el vuestro?

Bueno, nada es fácil para proyectos emergentes, y una ciudad como Cartagena presenta las mismas dificultades de cualquier ciudad pequeña, pero es evidente que fenómenos musicales como Arde Bogotá ayudan a poner en el mapa la ciudad. También hay una red de eventos y festivales públicos o privados que ayudan, como La Mar de Músicas, Cartagena Folk, Cartagena Suena, Sonissim o Vente Pijo… Nosotros, por suerte, trabajamos con un gran equipo profesional, que nos arropa y ayuda mucho a enfocarnos y proyectarnos con un concepto bastante serio.

¿Qué echáis en falta para que las bandas emergentes tengan más visibilidad?

Pues quizá más ayudas públicas para poder tocar en salas y festivales con cachés que permitan no tocar a pérdidas. En Cartagena, por ejemplo, no hay muchos espacios o salas donde los grupos emergentes se puedan presentar en buenas condiciones.

¿Qué objetivos tenéis con Pájaro Guía? ¿Queréis mantenerlo como un proyecto para disfrutar de la música o aspiráis a dar el salto profesional?

Nuestro objetivo principal es tocar todo lo que podamos (festivales, salas, ¡donde sea!) y hacer llegar nuestra música al mayor número de gente posible, porque realmente creemos que la música de Pájaro Guía aporta algo interesante. Sentimos que hay una esencia en las canciones del grupo que conecta bien con un público deseoso de conocer una música un poco diferente a lo habitual.

Nuestro principal objetivo a corto plazo es presentar el proyecto con un concierto especial lleno de sorpresas. Será el 27 de noviembre en el Espacio Alviento de Cartagena. Ese día, además, saldrá nuestro primer EP y, si no pasa nada, en febrero tendremos el disco completo.

El sueño que toda la banda tiene es poder dedicarnos solo a tocar, a estar de gira, a componer y grabar… Así que estamos trabajando muy duro para poder conseguirlo, pero siempre desde la base del disfrute y también desde la convicción de que el grupo tiene algo interesante que aportar a la escena musical actual. En cualquier caso, el tiempo y el público tienen la última palabra.

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