Calare: «En Cartagena hay talento y ganas, pero faltan salas»

Calare nació casi sin pretenderlo, cuando «Quimeras» dejó de ser una simple canción escrita entre pisos compartidos y turnos de trabajo para convertirse en el inicio de algo más serio. Desde aquellos primeros ensayos en un local sofocante y lleno de ilusión, la banda cartagenera ha ido creciendo a base de convicción, cambios de formación y muchas horas invertidas en un proyecto que apuesta por el emo y el pop punk en castellano desde una sensibilidad honesta y directa.

Lejos de etiquetas cómodas y con influencias que van del rock alternativo anglosajón a referentes nacionales del DIY, Calare vive ahora una nueva etapa tras el lanzamiento de «Héroe Absurdo». Este viernes defenderán su propuesta en directo en Sala Musik, donde acompañarán a Los Blondes por solo 8€, en una cita clave para seguir construyendo escena desde el escenario.

¿Cómo surgió la idea de formar CALARE y cómo os conocisteis?

Curiosamente, CALARE nace a raíz de Quimeras, que fue la primera canción que publicamos. La instrumental se compuso en 2020 en el piso de unos colegas en Murcia. En un principio iba a ser una canción sin demasiada importancia, casi como una broma, pero terminó convirtiéndose en una de las más sentidas que hemos hecho. La letra fue tomando forma entre la habitación de una chica especial y los ratos muertos en el trabajo, en una nave donde echaba horas sueltas. La canción gustó mucho a nuestro entorno y eso nos empujó a buscar gente para construir algo más serio. Al principio era solo por diversión y recurrimos a amigos músicos. Tras varios cambios de formación, hemos encontrado una estabilidad y un equilibrio reales. No todo el mundo está dispuesto a asumir lo que implica esto: tocar en salas donde se acerca la hora del bolo y la gente no aparece, dedicarle horas en el poco tiempo libre o invertir dinero sin garantías. A veces es un mundo poco agradecido.

¿Qué recuerdos tenéis de los primeros ensayos?

Los primeros ensayos fueron en un local bastante mugriento donde se rompió el aire acondicionado portátil. Recordamos la falta de espacio, el calor infernal de agosto y el olor a tabaco retestinado. No eran las mejores condiciones, pero había algo especial en ese momento. Lo pasábamos bien, teníamos mucha ilusión y, sobre todo, era barato, que entonces era lo más importante.

¿Qué artistas o bandas os marcaron más y se ven reflejados en vuestras canciones?

Nuestras mayores influencias vienen del metalcore, el rock alternativo, el pop punk y el emo en inglés. Bandas como Basement, Title Fight, The Story So Far, Deftones, Superheaven, Erra o Northlane han sido muy importantes para nosotros. Estas dos últimas tienen poco que ver con lo que hacemos, pero están entre nuestras favoritas. Nuestra intención siempre ha sido trasladar esa sensibilidad a algo más cercano y hacerlo en español. La banda en castellano que más nos ha influenciado es Viva Belgrado, pioneros en la escena nacional a nivel DIY. También hay influencias personales del rock ochentero y del trance de los noventa, que aunque parezcan mundos distintos, han marcado nuestra forma de entender la música.

¿Echáis en falta más propuestas así en la escena local?

Sin duda, especialmente en Cartagena y Murcia. En otras regiones hay más oferta y una escena más diversa, pero aquí también se están consolidando propuestas con mucha personalidad. Nos gustan proyectos cercanos como nuestros paisanos The Sonders o los murcianos Arroye, con quienes sentimos una conexión natural. También tenemos mucha afinidad con Sueño Xanadú; aunque su sonido sea distinto, compartimos esa idea de camaradería y de construir escena, sobre todo en conciertos de varias bandas. Muchas veces se nos etiqueta como indie porque es lo que predomina en la Región, pero es un término desdibujado. Somos indie en el sentido de que lo hacemos todo nosotros mismos, pero no nos identificamos con ese circuito ni con esa etiqueta. Estamos más cerca del hardcore y el emo. En resumen, no somos indies.

¿Tengo la sensación de que estilos como el emo o el nu metal están volviendo a estar de actualidad? ¿Lo veis así también?

Puede ser, pero muchas veces se recupera más la estética que el fondo. Hay nostalgia, pero no siempre la misma intención que había detrás. Además, todo lo que viene del mundo anglo tiene otro recorrido. En España ese sonido nunca ha terminado de asentarse del todo. Sea como sea, ojalá este “revival” sirva para hacer escena en Cartagena y Murcia.

¿Cómo es el proceso creativo de la banda? ¿Se trabaja en común o de forma más individual?

Generalmente todo parte de un sentimiento o de una experiencia; no solemos escribir desde ideas premeditadas. Las ideas se apuntan en el bloc de notas del móvil y, cuando algo tiene peso, se coge la guitarra y se empieza a darle forma. Después se comparte con el resto y se decide si merece la pena desarrollarlo. A partir de ahí, la canción se construye entre todos. Javi aporta la parte más técnica, sobre todo en solos y arreglos; el núcleo, la letra y la estructura suelen salir de la idea inicial. Ceci trae ideas muy frescas con el bajo y una energía muy necesaria para la banda. También es importante mencionar a Alex, que aunque ya no esté, fue imprescindible en todos los temas hasta ahora, tanto en batería como en guitarra.

Hace solo unas semanas que vio la luz “Héroe Absurdo”. ¿Es una canción que marcará el rumbo de vuestro sonido en próximos singles?

«Héroe Absurdo» se sale bastante de la línea de lo que veníamos haciendo. Es más larga, tiene dos solos y distintos pasajes muy definidos. Es la primera que, a nivel lírico, explora conceptos más allá del enamoramiento. Sabemos que no es una canción fácil de digerir, pero necesitábamos explorar nuevas posibilidades. Estamos en un momento de evolución y crecimiento. No sabemos si lo próximo irá exactamente en esa dirección, pero sí que vamos a hacer la música que nos apetezca cuando nos apetezca.

¿Cuál creéis que es vuestra mejor canción para presentaros?

Siempre la más reciente, porque es la que mejor refleja dónde estamos ahora mismo. En este caso diríamos que Héroe Absurdo. También incluiríamos Euforia, porque son canciones que solo podían salir de nosotros.

¿Estáis trabajando en algún nuevo EP o disco?

Se vienen cositas.

¿Qué metas tenéis como banda para este 2026?

Queremos darle un impulso importante al proyecto. Estamos muy ilusionados con las nuevas composiciones y con la incorporación de Fran a la batería, que es un animal tocando. Veníamos de una etapa algo estancada y con tensiones, y su llegada ha sido un soplo de aire fresco. Queremos tocar donde nos dejen y formar parte activa de la escena que está empezando a moverse en Cartagena.

¿Veis mucha diferencia entre Cartagena o Murcia a la hora de intentar hacerse un hueco?

Sí, la diferencia es notable. Murcia tiene una escena enorme, salas históricas y conciertos todas las semanas. Cartagena, en cambio, es prácticamente un yermo en cuanto a salas. Aun así, hay colectivos como Dreamfox o Moltissim que son un auténtico bastión en la ciudad y hacen una labor imprescindible. También existe el problema constante de las quejas vecinales en el centro. Cartagena debería ser un lugar con vida y un espacio útil para los jóvenes. No puede ser una ciudad muerta salvo en fechas señaladas.

¿Qué echáis en falta en Cartagena si hablamos de música?

Sobre todo faltan salas. La música vive en el directo, ahí es donde se crea afición y se construye escena. Sin espacios, todo se queda a medias. También es cierto que a veces montas algo y luego no va nadie. Nos gusta quejarnos, pero podríamos apoyar más apareciendo, pagando una entrada y apostando por la cultura local. Aun así, sentimos que algo está cambiando. Hay talento y ganas, pero faltan infraestructuras. Incluso podrían aprovecharse solares vacíos para conciertos puntuales con un mínimo de apoyo institucional.

Si pudierais telonear a cualquier banda del mundo (viva o no). ¿Cuál sería?

Title Fight.

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