Una de cal y otra de arena en las adaptaciones de Stephen King para Netflix

A mí qué me importa si la madre de la familia en el pasado disfrutaba de la compañía de varios hombres a la vez y si eso le ha ganado la fama de guarrilla en el pueblo. Enserio. Qué cojones me importa. Lo mismo que la historia del adolescente gay al que su padre no acepta. Me la han contado cien veces y al menos noventa y cinco veces mejor que aquí. Zapatero a tus zapatos. Que si la relación del protagonista con su hermano, que si un capítulo entero para flashbacks y resolver pobres líneas argumentales que no pintaban nada y que no importan a nadie…y lo peor de todo, los desvaríos.

Primera falta grave: Es más difícil morir en La Niebla que en el mundo real. Enserio. Recursos Deus Ex Machina que se ven venir desde el principio del capítulo y la odiosa capacidad que tienen los protagonistas para poner cara de gilipollas, entrar en la neblina y salir vivos de allí…¿enserio?

Segunda falta grave: ¿Me explicas lo de los monstruos? El por qué uno decide adaptar La Niebla para tener miedo de matar personajes y para no crear monstruos es algo que escapa a mi comprensión. Polillas. Eso es lo que vemos en la neblina. Polillas muy malas. Sin comentarios.

Tercera falta grave: ¿Esto no era una adaptación? No soporto las falsas adaptaciones. De verdad. Y que nadie venga a hablarme de la libertad creativa porque cualquiera tiene toda la libertad creativa del universo habido y por haber cuando CREA. Si coges algo que no es tuyo y dices que lo vas a adaptar a otro formato…¿de qué vas jodiendo lo que ha creado otra persona? ¿Quién te crees? Ahora resulta que la niebla es algo así como la dimensión de Silent Hill, en la que cada persona va a ver a sus traumas subconscientes venir a vengarse. Sus enquistamientos psicológicos. Lo cual puede sonar relativamente bien, sí, pero está tremendamente mal ejecutado.

A la tercera falta grave estás descalificado pero…hay más

Cuarta falta grave: Me da igual. Enserio. Los secundarios se han creado como un recurso para abrir una puerta necesaria en la historia y, en narraciones de este tipo, preferiblemente para morir de una forma muy horrible y sangrienta ante la cámara. No me importa su vida, ni siquiera me la has contado antes, no puedo generar empatía con un personaje que acaba de aparecer.

Quinta falta grave: ¿Sí o no? La serie entera se debate en torno a un quiero y no puedo que deja mucho que desear con respecto a ciertas tramas. Nos sugieren la idea de La Niebla y los militares, como en el libro, pero es algo que se desarrolla hasta el tercer capítulo. Después simplemente se obvia. Entonces aparece la vieja con su cuento chino sobre la naturaleza y el estar en paz con uno mismo y…acierta. O no. O sí. O eso parece, porque sale fuera con el sacerdote a ver a quién matan y ella sobrevive, pero tampoco se nos ofrece ni la más mínima explicación.

Sexta falta grave: El que mucho abarca… Que si el drama religioso, los padres represores, los tópicos típicos, que si el ser humano es el peor monstruo, la adicción a las drogas, el hasta dónde llegaría alguien por sobrevivir, fue abuso sexual o no abuso sexual, el egoísmo, “eh oye nos estamos cargando el planeta tío”, el machismo, islamofobia, las relaciones de poder en un grupo…y un amplísimo etcétera son los temas que intenta tratar la serie. Toma ya. Ni Dostoievski ni Shakespeare tuvieron huevos nunca a ser tan ambiciosos, y ahora cogen un par de mindundis y en una mini serie adaptación de una novela que no es suya pues lo intentan. En fin. Ya sabéis como termina el refrán.

 

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