Cinco hábitos para evitar el phishing antes de que sea demasiado tarde
Internet ya no es simplemente un lugar al que accedemos, sino un entorno que interactúa constantemente con nosotros. Nuestro teléfono responde a preguntas, las aplicaciones reconocen nuestra voz y muchos servicios se adaptan a nuestros hábitos de uso.
Por desgracia, los ciberdelincuentes también aprovechan estas tecnologías. Ya no recurren únicamente a los clásicos correos electrónicos llenos de faltas de ortografía o mensajes claramente sospechosos. Hoy utilizan herramientas de inteligencia artificial capaces de imitar estilos de escritura, clonar voces e incluso crear páginas web prácticamente idénticas a las originales.
Por eso, un mensaje fraudulento puede parecer completamente legítimo a primera vista. Mantenerse protegido depende cada vez menos de detectar errores evidentes y más de desarrollar una actitud crítica cuando alguien solicita con urgencia dinero, contraseñas o información personal.
Mensajes creados con inteligencia artificial
Hoy en día puedes recibir un correo electrónico que reproduzca perfectamente el tono profesional de tu responsable o de un compañero de trabajo, solicitándote que accedas a un nuevo portal o realices una gestión urgente.
Los ciberdelincuentes utilizan modelos avanzados de inteligencia artificial para redactar mensajes sin errores gramaticales y adaptados al idioma o expresiones habituales de cada país, lo que hace mucho más difícil distinguirlos de una comunicación auténtica.
Si recibes una petición inesperada, lo más recomendable es verificarla utilizando otro canal. Por ejemplo, si un supuesto compañero te pide realizar una transferencia o compartir información confidencial, llámale directamente o utiliza un medio de contacto que ya conozcas. También conviene revisar cuidadosamente la dirección del remitente, ya que los estafadores suelen utilizar dominios muy parecidos a los oficiales, cambiando únicamente una letra o un número.
Cuidado con los códigos QR falsificados
Los códigos QR están presentes en restaurantes, aparcamientos, eventos y muchos otros lugares públicos. Sin embargo, los delincuentes también los utilizan para redirigir a los usuarios hacia páginas fraudulentas.
En algunos casos colocan una pegatina con un código QR falso encima del original. Al escanearlo, el usuario puede acabar en una página diseñada para robar contraseñas o datos personales.
Antes de abrir cualquier enlace, revisa la dirección web que muestra el teléfono. Desconfía especialmente de enlaces acortados o direcciones que no coincidan con la entidad que supuestamente representan.
Protege tu conexión con una VPN
En 2026, uno de los mayores riesgos no siempre está en lo que ves en pantalla, sino en la información que expones mientras navegas.
La dirección IP de tu dispositivo puede utilizarse para identificar vulnerabilidades o dirigir ataques específicos contra tu equipo. Utilizar una VPN de confianza ayuda a cifrar la conexión, especialmente cuando te conectas a redes Wi-Fi públicas, dificultando que terceros intercepten tus datos.
Además, muchos servicios VPN actuales incorporan filtros que bloquean automáticamente páginas relacionadas con campañas de phishing antes incluso de que lleguen a cargarse en el navegador.
No caigas en la fatiga de la autenticación
Cada vez es más frecuente recibir notificaciones para aprobar un inicio de sesión mediante la autenticación en dos pasos. Algunos ciberdelincuentes envían decenas de solicitudes consecutivas con la esperanza de que el usuario termine aceptándolas por cansancio o confusión.
Esta técnica, conocida como MFA Fatigue, aprovecha precisamente ese momento de distracción.
Nunca apruebes una solicitud de acceso que no hayas iniciado tú mismo. Siempre que sea posible, utiliza métodos más seguros como las claves de acceso (Passkeys) o las llaves de seguridad compatibles con FIDO2, que ofrecen una protección mucho mayor frente a este tipo de ataques.
Las estafas con voces clonadas son una realidad
La inteligencia artificial también permite clonar voces con apenas unos segundos de audio obtenidos de vídeos o publicaciones en redes sociales.
Es posible recibir una llamada que parezca proceder de un familiar o una persona cercana solicitando dinero de forma urgente debido a una supuesta emergencia. La voz puede sonar sorprendentemente real.
Una buena medida preventiva consiste en establecer una palabra clave familiar que solo conozcan las personas de confianza. Si recibes una llamada sospechosa y esa persona no puede facilitar dicha clave, cuelga inmediatamente y contacta con ella utilizando su número habitual para comprobar que realmente se encuentra bien.
A medida que las estafas digitales evolucionan, también deben hacerlo nuestros hábitos de seguridad. Mantener una actitud prudente, verificar cualquier solicitud inesperada y aprovechar las herramientas de protección disponibles son algunas de las mejores formas de reducir el riesgo de convertirse en víctima del phishing y otras amenazas online.


