La construcción murciana acelera su transformación: digitalización, BIM, eficiencia y sostenibilidad marcan el nuevo rumbo

La construcción murciana acelera su transformación: digitalización, BIM, eficiencia y sostenibilidad marcan el nuevo rumbo

La construcción en la Región de Murcia entra en una nueva etapa marcada por la digitalización, la eficiencia energética y la sostenibilidad. Tecnologías como BIM, los sistemas de gestión inteligente, la construcción industrializada o las soluciones para reducir el consumo energético están modificando la forma de diseñar, ejecutar y gestionar edificios e infraestructuras.

El cambio afecta a todo el ciclo de vida de las construcciones: ya no se trata solo de levantar edificios más rápido, sino de planificarlos mejor, reducir errores, controlar su consumo, facilitar su mantenimiento y aprovechar sus materiales.

Murcia avanza hacia una ciudad inteligente

La transformación del sector está ligada a la evolución de las ciudades. Murcia lleva años desarrollando iniciativas Smart City, con sistemas capaces de recopilar y analizar información para mejorar la gestión de los servicios urbanos y optimizar recursos.

Uno de los proyectos destacados es el Centro Único de Seguimiento (CEUS), que centraliza información sobre tráfico, aparcamiento, consumo energético, alumbrado o calidad del aire. Así, un sensor puede detectar una plaza disponible, monitorizar un servicio o aportar información para mejorar la movilidad.

Esta apuesta por la innovación también ha obtenido reconocimiento. En 2026 Murcia fue incluida entre las 21 comunidades inteligentes seleccionadas por el Intelligent Community Forum. Además, la FEMP reconoció al Ayuntamiento por su proyecto de innovación urbana, basado en inteligencia artificial y la aplicación TuMurcia.

Estas herramientas buscan facilitar las gestiones ciudadanas y mejorar la accesibilidad, mientras la transformación digital también alcanza a la construcción. Los edificios comienzan a formar parte de un ecosistema conectado en el que los datos, la eficiencia y la gestión digital adquieren cada vez mayor protagonismo.

BIM: del diseño a la gestión de las infraestructuras

La metodología BIM (Building Information Modeling) se ha convertido en una de las herramientas más relevantes de esta transformación.

BIM permite crear un modelo digital de un edificio o infraestructura que integra información geométrica, técnica y de gestión. Así, arquitectos, ingenieros y constructores pueden trabajar sobre una representación común del proyecto.

Una de sus aplicaciones consiste en detectar interferencias entre instalaciones antes de llegar a la obra. También permite mejorar la planificación, controlar las fases de ejecución y conservar información útil durante el mantenimiento.

En Murcia existen ejemplos en grandes infraestructuras. En el desarrollo de la línea de alta velocidad Murcia-Almería, la documentación de ADIF incorpora requisitos y procedimientos relacionados con BIM.

También la Autoridad Portuaria de Cartagena ha incorporado un protocolo BIM al proyecto de ampliación del frente E-19, fase IV, en la Dársena de Escombreras, con un presupuesto superior a los 27 millones de euros.

Estos casos muestran que BIM se extiende de la arquitectura a carreteras, ferrocarriles, puertos y otras grandes infraestructuras.

Edificios que buscan consumir menos

La sostenibilidad constituye otro gran eje de transformación. En una región con temperaturas elevadas durante buena parte del año, reducir la demanda energética de los edificios supone un reto relevante.

El estándar Passivhaus es uno de los referentes y busca reducir las necesidades energéticas mediante diseño, aislamiento, estanqueidad, eliminación de puentes térmicos, ventanas eficientes y ventilación controlada. Murcia cuenta con varios proyectos que aplican estos criterios al clima mediterráneo.

Uno de ellos es Casa para Eco, diseñada por Zink Arquitectura y considerada pionera en la aplicación del estándar Passivhaus en la Región. Otro es el Edificio Oasis, en el centro de Murcia, reconocido como el primer edificio de viviendas colectivas con certificación Passivhaus de la Región. Cuenta con diez viviendas y combina aislamiento, fachada ventilada, ventilación continua, energía fotovoltaica y aerotermia.

La eficiencia también está presente en promociones de cooperativas. Alma Verde, por ejemplo, ha desarrollado proyectos residenciales en Murcia con criterios de Passivhaus, aislamiento y construcción sostenible. La tendencia supone un cambio de planteamiento: no se trata solo de instalar sistemas más eficientes, sino de diseñar edificios que necesiten menos energía desde el principio.

La industrialización entra en la vivienda

Otra transformación que gana presencia es la construcción industrializada. Parte de los elementos del edificio pueden fabricarse en entornos controlados y trasladarse después a la parcela para su montaje.

El sistema puede reducir tiempos de ejecución, mejorar el control de calidad y disminuir residuos generados directamente en obra.

En Murcia existen experiencias significativas en el ámbito residencial. Es el caso de Las Vistas Altaona, una promoción de 90 villas desarrollada por Taolis en Altaona Sports & Wellness Resort mediante el sistema constructivo industrializado de Sismo Spain.

Las viviendas incorporan soluciones de eficiencia energética, como aislamiento térmico y acústico, aerotermia y suelo radiante, mientras parte del proceso constructivo se desarrolla en un entorno industrial.

La industrialización no implica necesariamente viviendas idénticas. Puede combinarse con diferentes diseños y acabados, trasladando a fábrica los procesos que pueden estandarizarse y dejando en la parcela las fases que requieren adaptación.

Construir pensando también en el futuro

La digitalización y la sostenibilidad convergen además en la economía circular. La construcción genera residuos y consume grandes volúmenes de materias primas, por lo que conocer el origen y las características de los materiales puede facilitar su reutilización.

En este contexto adquieren importancia los pasaportes digitales de materiales, que permiten registrar información sobre componentes y facilitar su trazabilidad.

La conexión con BIM resulta evidente. Si un modelo digital recoge qué materiales se han utilizado, dónde están instalados y cuáles son sus características, esa información puede ser útil durante el mantenimiento, una rehabilitación o incluso el desmontaje del edificio.

El objetivo es avanzar hacia construcciones concebidas como activos que pueden gestionarse y transformarse durante décadas.

Nuevos perfiles para una nueva construcción

Esta transformación también genera nuevas necesidades profesionales. Arquitectos, ingenieros y técnicos necesitan complementar sus conocimientos con competencias relacionadas con BIM, GIS, gestión de datos, eficiencia energética o construcción industrializada. En este contexto, las opciones formativas son cada vez más amplias: desde un máster o un curso BIM genérico hasta formaciones más especializadas, como un curso de Revit, además de programas centrados en eficiencia energética y sostenibilidad aplicada a la arquitectura. El objetivo es incorporar nuevas herramientas y conocimientos al trabajo diario.

La Universidad Politécnica de Cartagena cuenta, por ejemplo, con diferentes másteres relacionados con la construcción, las nuevas tecnologías aplicadas a una construcción sostenible, las estructuras arquitectónicas, las instalaciones y la eficiencia energética, así como la restauración y rehabilitación de edificios.

Pero no hay por qué limitarse a la formación universitaria. Para quienes buscan una especialización más práctica, existen también opciones online, como el Curso Online Revit de Cero a Avanzado de la consultora Espacio BIM, que permite aprender a utilizar esta herramienta de forma progresiva y adquirir competencias aplicables al diseño y desarrollo de proyectos mediante metodología BIM.

Una transformación que ya está en marcha

Smart Cities, BIM, Passivhaus, industrialización y economía circular forman parte de un mismo proceso. Murcia cuenta ya con ejemplos en ámbitos muy diferentes: desde la gestión inteligente de la ciudad hasta el AVE Murcia-Almería, la Dársena de Escombreras o las nuevas promociones residenciales eficientes e industrializadas.

El reto será extender estas soluciones y conseguir que tecnología y sostenibilidad funcionen como partes de un mismo modelo.

La construcción murciana afronta así un cambio que va mucho más allá de sustituir el plano tradicional por un modelo digital: se trata de construir edificios e infraestructuras capaces de consumir menos, generar menos residuos, ofrecer más información y adaptarse mejor a las necesidades de las ciudades y de quienes las habitan.

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