El pasado jueves 21 de marzo tenía lugar en el Cine-Teatro de la localidad de Alguazas la representación de “Tus besos me saben a plástico” , llevada a cabo por el grupo de teatro del “IES Villa de Alguazas”.
Los jóvenes actores del instituto alguazeño, demostraron por tercer año consecutivo que el esfuerzo tiene siempre una grata recompensa, y es que la obra resultó ser todo un éxito con el que disfrutaron tanto actores como espectadores.
En “Tus besos me saben a plástico”, José Torregrosa Béjar, su director y creador, trataba de plasmar una sociedad futurista, en la que aparentemente todo funcionaba a la perfección, y los ciudadanos eran felices, pero en la que verdaderamente nada de esto ocurría; la sociedad vivía encarcelada bajo las rejas de un régimen totalitarista gobernado por ingenieros genéticos y sociales disfrazados de “voluntad general”, que controlaban a través de la “razón” el más mínimo detalle de la vida de estos individuos.
Conforme transcurría la obra pudimos observar cómo en esta sociedad se había logrado vencer casi completamente al paso del tiempo e incluso la propia muerte, pero que sin embargo, para ello habían tenido que pagar con el alto precio de su libertad.
Esta obra de influencia Orwelliana nos hizo reflexionar sobre lo perjuicios de este tipo de regímenes e incluso sobre si es posible que nuestras vidas terminen desembocando en ellos. También nos deleitó con una perfecta selección musical, un importante elemento que ayudó a ambientar la obra de principio a fin, y en la que pudimos disfrutar de piezas de grandes músicos como Mozart, Wagner, Pachelbel, Albinoni y Pau Casals.
Al terminar el acto tuvimos la oportunidad de intercambiar unas palabras con el autor, director y profesor de filosofía del centro IES Villa de Alguazas. José Torregrosa reconocía haber plasmado en la obra teatral sus inquietudes frente a este tipo de regímenes, preocupación que ya dejó entrever en la anterior obra que pudimos disfrutar “Cerebros en cubetas”. Confesaba también ver en escena una situación futurible a la que irremediablemente parecíamos estar condenados. A pesar de ello, decía haber disfrutado con la creación de la obra, y sentirse muy orgulloso del trabajo de sus alumnos.
Laura Salmerón Fernández



