El Festival de Teatro de San Javier cierra su 56 edición con 25.000 espectadores

El Festival Internacional de Teatro, Música y Danza de San Javier ha cerrado su 56 edición con alrededor de 25.000 espectadores, un crecimiento próximo al 10% respecto al año anterior y el mejor registro de público de la última década, según el balance realizado por la organización.

El incremento también se ha reflejado en la taquilla, cuya recaudación se estima que crecerá cerca de un 10% a falta del cierre definitivo de los ingresos. El número de abonados, por su parte, ha superado los 300, también la cifra más elevada de los últimos diez años.

La edición de 2026 ha contado con 19 jornadas y 20 propuestas entre representaciones teatrales, espectáculos de calle, música, danza, cine y otras acciones escénicas. Las actividades se han repartido entre el Auditorio Parque Almansa, el Teatro de Invierno y distintos espacios de San Javier, Santiago de la Ribera y La Manga del Mar Menor, ampliando la presencia del certamen más allá de su escenario principal.

El Festival ha registrado además cinco llenos absolutos con Hinotori, las alas del Fénix, El Retablo de las maravillas, La comedia de la olla, Fedra, en los infiernos y el concierto de Luz Casal. El Auditorio Parque Almansa ha mantenido una elevada ocupación durante toda la programación, con una media de 1.300 espectadores por jornada.

Teatro, música y danza con proyección internacional

La organización considera que la edición de 2026 ha ampliado los límites físicos y artísticos del certamen, con una programación que ha combinado teatro clásico y contemporáneo, música, danza, circo, cine y propuestas internacionales.

El Festival ha contado con artistas y compañías procedentes de Europa, Asia y América Latina, además de mantener su vinculación con grandes nombres de la escena española, el teatro clásico y el talento local.

Entre las propuestas más destacadas estuvo la inauguración, el 2 de agosto, con Sergio Peris-Mencheta y Blaubeeren. El actor recibió además el Premio del 56 Festival Internacional de Teatro, Música y Danza de San Javier.

Dos días después, Yamato, The Drummers of Japan presentó Hinotori, las alas del Fénix, una propuesta basada en los tradicionales tambores taiko que consiguió uno de los cinco llenos de la edición.

La programación continuó con La dama boba, de Lope de Vega, en una versión de Xus de la Cruz dirigida por Josep Maria Mestres. También pasó por el Auditorio Els Joglars, que celebran su 65 aniversario, con El retablo de las maravillas, una adaptación de Albert Boadella y Ramon Fontserè.

El 12 de agosto, Magüi Mira llevó al escenario su adaptación de La Barraca, de Vicente Blasco Ibáñez, con Daniel Albaladejo, Antonio Hortelano y Patricia Ross en el reparto.

Otro de los espectáculos señalados por la dirección fue Hamlet, de Teatro La Plaza de Perú, dirigido por Chela de Ferrari e interpretado por ocho actores con síndrome de Down. La propuesta abordó el clásico de Shakespeare desde una perspectiva centrada en la inclusión y el derecho a ocupar un espacio en la sociedad.

La danza estuvo representada por Rocío Molina, que presentó Calentamiento, una creación en la que la bailaora y coreógrafa convirtió la preparación física previa a una actuación en materia escénica.

El Grupo de Teatro San Javier protagonizó el 18 de agosto uno de los encuentros vinculados directamente con la tradición del certamen. La compañía local presentó Carmen, la flor y la cuerda, escrita y dirigida por José Antonio Navas.

La recta final de la programación reunió a Carlos Sobera con La comedia de la olla, dirigida por Juan Luis Iborra, y a Lydia Bosch con Fedra, en los infiernos, escrita y dirigida por José María del Castillo. Ambas propuestas consiguieron llenar el Auditorio Parque Almansa.

El cierre correspondió el 23 de agosto a Luz Casal, cuyo concierto había agotado las entradas con semanas de antelación.

Cuatro espectáculos gratuitos llevan el Festival a la calle

La edición de 2026 también ha reforzado la programación fuera de los recintos tradicionales con cuatro espectáculos gratuitos de calle en distintos puntos del municipio.

La primera propuesta fue Sísifos, de la compañía murciana UpArte, que el 31 de julio convirtió la Plaza de España de San Javier en escenario de circo contemporáneo.

El 10 de agosto, el mismo espacio acogió Winter Speaks, de Sebastián Paladines y Arena Teatro y Danza, mientras que el 15 de agosto el Festival se trasladó a Santiago de la Ribera con Elipsión, de El Carromato Teatro.

La programación de calle concluyó el 19 de agosto en el Puerto Tomás Maestre de La Manga con Instants, de Non Sin Tri Circo, una propuesta que combinó monociclo, acrobacias, portes y cuerda aérea.

La organización considera que esta expansión territorial consolida la calle como un escenario más del Festival, permitiendo acercar las artes escénicas a espectadores que no necesariamente acuden a las funciones del Auditorio.

Con el cierre de esta edición, el Festival Internacional de Teatro, Música y Danza de San Javier sitúa su 56 aniversario como una de sus ediciones con mayor asistencia de la última década y encara su próxima etapa con el objetivo de mantener la combinación de programación escénica, presencia internacional, creación local y actividades en distintos espacios del municipio.

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