¿Por qué el Periodismo Cultural no interesa una mierda?

Erase una vez un Internet lleno de vómitos intelectualoides y un periodismo cultural en crisis al igual que toda la industria. Es por la economía, es por la falta de interés del público, es por la pobre agenda cultural, es porque tu mono tiene hepatitis y no puedes salir. Los que decís esto, ¿os habéis visto? ¿Sobre qué fue tu último artículo? ¿Sobre el espiritismo kardecista en la cultura Yoruba? Muy interesante, señor periodista experto con vocación de profesor de universidad o, lo que es peor, cultureta. Haces crecer tu ego en proporción inversa a la difusión de la cultura.

No es por menospreciar las costumbres Yoruba; Wikipedia las pinta muy bonitas. No obstante, el Internet, el acceso a todo tipo de información prescindible y algunas tendencias urbanas que no quiero tachar de hipster disparan las posibilidades del periodismo “divulgativo” (ese que no son cosas de actualidad) que en la nube ya se va convirtiendo en sinónimo de “cultural”. Un “periodismo divulgativo” sobre temas que, con esto de los blogs, uno aprende y olvida en el tiempo en el que crea su contenido cool que a la gente le importa un bledo. Si eres un máquina, conseguirás que lo compartan después de leerse un párrafo, le den a “me gusta”, que postureen con lo supuestamente leído.

No es por arremeter contra la cultura digital tampoco. En la enciclopedia mencionada anteriormente hay información fascinante escrita en un lenguaje sencillo necesario para cumplir con su función de propagar el conocimiento democráticamente, que no en gongorino y extensiones bíblicas como esos artículos que me enfadan. ¿Sabéis por qué? Porque, entre tanta morralla, si tu obra de arte titulada “Preciosa entrada sobre un despechado mono” triunfa es porque Google se lo sugirió a los usuarios que buscaban “precio entrada Depeche Mode”. Porque eso es lo que la gente quiere saber. Y es lo que hace falta: más actualidad y menos chatarra academicista. Pero bueno, mejor que opinen los mismos lectores.

Que, por cierto, los Depeche Mode estarán el 15 de enero en Barcelona en el Palau Sant Jordi y 17 y 18 de enero en Madrid en el Palacio de los Deportes (entradas agotadas para el diecisiete). Más información aquí.

12 comentarios en “¿Por qué el Periodismo Cultural no interesa una mierda?”

  1. Ok, muerte al cultureta vacío, pero ¿por qué identificas éxito con número de visitas? Si vamos por ahí nos convertimos en Telecirco. No podemos olvidar que el periodismo tiene una responsabilidad social, y no se puede convertir en un escenario con marionetas en el que todos sabemos qué va a pasar, porque «nos dan lo que queremos.» Y no me vale el argumento de «es que eso es lo que quiere el público»; si eso es lo que quiere el público tenemos que hacerle entender al público la importancia que tiene aquello sobre lo que escribimos, lo contrario es contribuir a que ese sistema de «es lo que quiere el público» se perpetúe. Si tú eres un periodista, eres tú el que determina qué es noticia y qué no, no el público.

    Tampoco creo que lo contrario a la chatarra academicista sea la actualidad. Rechazo el tono paternalista y ese estilo «mira, te explico esta peli porque seguro que no la entendiste» de, por ejemplo, algunos textos de Jotdown, que supongo es a lo que llamas «chatarra». Encuentro más chatarra en las páginas que confunden periodismo cultural con agenda cultural que en las que intentan armar textos sobre cosas antiguas. De ahí otro problema: ¿Qué es eso de que un texto largo en Internet es imposible de leer? Si es imposible de leer es porque es una mierda, si es bueno lo lees.

  2. Por último, creo que el gran problema no lo tiene el periodismo cultural -que sí, está jodidísimo- sino la cultura: cada vez es más un artículo de consumo, como un jersey de Zara, que otra cosa.

  3. Respecto al largo del texto y a las visitas: por la viabilidad. Funcional, no económica. Si el periodismo no cumple su función de llegar a la gente, ¿de qué sirve? La mayoría de la gente no dispone del tiempo suficiente para leer tochos.

    Respecto a agenda-setting: eso da para una tesis doctoral. Siempre me he preguntado quién le ha dado a los periodistas ese derecho divino (ni que fuesen elegidos democráticamente) y quiénes son los periodistas para creerse superiores al público. Para mí la responsabilidad social es, primero, la de explicarle qué es lo que están consumiendo y los entresijos de la cultura popular, que no son pocos; segundo, sugerirle otras alternativas a su consumo. Pero jamás darle más importancia a la segunda en plan «no escuches a Shakira, ve cine surcoreano, serás más inteligente», porque para mí eso es llamar tonto al lector y desanimarlo a que siga leyendo periodismo. Otra vez, si los lectores dejan de leer, ¿dónde queda la responsabilidad social del periodista?

    ¿De verdad tanto es bajarse los pantalones reprimir el gusto del periodista y hacer reflexionar al público sobre lo que ellos mismos eligen consumir?

  4. Estoy de acuerdo en que hay que llegar, pero no a cualquier precio. El argumento de que la gente no tiene tiempo para leer no puede ser una excusa para olvidar la profundidad al tratar los temas. Otra vez: si perdemos capacidad de juicio, de contextualización, de puesta en valor, estamos atontando más aún al personal.

    Ojo, yo no digo Agenda-setting, yo digo capacidad para filtrar. Y eso es necesario dada la ingente cantidad de información a la que estamos expuestos. Explicar qué se consume, sí, pero no ofrecer solo lo que se consume «porque es lo que a la gente le interesa». Igual le interesa eso porque desde los medios no se ofrece otra cosa. Te pongo un ejemplo: llevan siglos diciéndonos que Sálvame es lo que la gente quiere. Aparece Salvados y se convierte en un programa de éxito. La gente no es tonta. Ya te digo que yo odio el tono paternalista de «No escuches a Shakira», pero sí me parece necesario exponer por qué -o por qué no- el cine surcoreano es interesante. Si no es así estamos dejando que la cultura siga su proceso de estandarización.

    Y esa capacidad de decidir qué es noticia se la da al periodista un papel en el que dice que es profesional de comuncación. Si no nos lo creemos nosotros mismos nadie lo va a creer.

  5. Y sí es bajarse los pantalones, más en cultura porque el buen periodista cultural tiene un criterio y no puede rebajarse a lo que la gente le pida. Otro ejemplo: Boyero. El tipo hace sus textos y todo Dios lo pone a parir. No podemos pretender que Boyero diga que le gustan las mismas películas que a nosotros. El problema es cómo leemos a los especialistas: Boyero no es LA verdad. Lo debemos leer como a un tipo que sabe mucho de cine y que por eso es un profesional de la comunicación sobre cine. Punto.

  6. Uh, creía que hablábamos de periodismo. No voy por ahí. Solo digo que si nosotros no somos conscientes de que somos los encargados de decidir qué es noticia y qué no -se supone que nos han educado para eso, aunque esa es otra historia- nadie lo será.

  7. y ahí le has dado: con Internet cualquiera es periodista y cualquiera puede tener esa capacidad con tan sólo utilizar palabras raras y parecer inteligente (nótese la ironía en mi modesta opinión). supongo que sabrás que van a contratar a un bloguero famoso sin formación y lejos de parecer tenerla antes que (seamos sinceros, cualquier puede aprender esta profesión, otra cosa es que quieran) a nosotros aunque tengamos todo matrículas de honor.

    y a esos me refiero. los de la JotDown al menos son periodistas, para ellos hacen, tienen su séquito aunque podría ser mayor y más campechano (no relacionar con la realeza).

  8. I do love the way you have framed this specific situation and it does supply me personally some fodder for consideration. Nonetheless, from just what I have observed, I basically trust when the actual opinions pile on that folks stay on issue and in no way start on a tirade of the news of the day. Anyway, thank you for this fantastic piece and even though I do not agree with this in totality, I respect the standpoint.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *