Descubre a Nico: De «Perdedor» a ser la promesa murciana del año

En un momento especialmente luminoso de su trayectoria, Nico presenta «PERDEDOR», un EP que convierte la fragilidad en bandera y la inseguridad en motor creativo. Lejos de lo que sugiere el título, el artista murciano de solo 22 años atraviesa una de las etapas más sólidas de su carrera, presentando una identidad propia dentro del pop e indie pop actual. Con melodías directas y letras que diseccionan lo cotidiano, las contradicciones personales y la presión por “ser algo”, Nico transforma sus dudas en canciones que funcionan como espejo para toda una generación.

El proyecto amplía el universo sonoro que ya venía perfilando en adelantos como «Confianza» o «El Adivino», sumando nuevas texturas, colaboraciones y hasta un giro en inglés con SO BAD!. Porque, pese al crecimiento, las cifras y las etiquetas, Nico sigue escribiendo desde el mismo lugar: la honestidad emocional. Hay herida, pero también aceptación; hay búsqueda, pero sobre todo hay paz. Un trabajo que no solo confirma su evolución paso a paso, sino que lo sitúa como una de las voces más interesantes y sensibles a destacar este 2026. Una buena muestra de que las nuevas generaciones de la Región vienen pisando fuerte este año, nombres como Nico, Rata o Lorna lo dejan bien claro.

En esta conversación, Nico nos habla de inseguridades, presión, números, referentes y del equilibrio entre profesionalización y autenticidad. Reflexiona sobre lo que define a su generación, sobre el cambio interior que ha vivido desde su comienzo y sobre la necesidad de hacer música como acto casi terapéutico. Una entrevista que ayuda a entender no solo el EP, sino también el momento vital de un artista que ha aprendido que abrazar lo que duele también es una forma de ganar.

¿Por qué «PERDEDOR»?

“Perdedor” es una forma de visualizar todas mis inseguridades, mis carencias y todas esas veces en las que sentí que no llegaba a ser lo que se esperaba de mí. También habla de la presión por convertirme en algo concreto.

Es verdad que el EP suena muy diferente a lo que sugiere la palabra “perdedor”, y eso es totalmente intencional. Lo que quería mostrar es que todo aquello que te hace sentir inseguro también te construye. Incluso todo lo que no quieres ser acaba definiéndote y guiándote hacia quien realmente eres. Para abrazar mi versión más pura, primero tenía que aceptar todo lo que pensaba que no era o todo lo que quería cambiar de mí. En el momento en que hice las paces con eso, hice las paces conmigo y con mi vida.

Se habla del EP como un retrato generacional. ¿Qué crees que define a tu generación?

Creo que mi generación está definida, en parte, por haber crecido con un millón de referencias y estímulos distintos. Hemos consumido muchísima información, muchas culturas y muchas formas de pensar, incluso cosas que a veces ni entendíamos del todo, pero que igual nos atravesaban.

También siento que somos una generación que nunca ha sido completamente de ningún lugar. Como si no hubiéramos tenido una casa clara, y cada uno haya tenido que buscar sus propios palos y piedras para construirse la suya. Eso nos ha hecho muy libres, muy híbridos, sin demasiadas barreras. Pero al mismo tiempo, ser una generación sin límites es un arma de doble filo. No tener fronteras claras puede darte mucha libertad, pero también puede hacer que te pierdas.

¿En qué se diferencia este Nico del que lanzó “Nuevo”?

En esencia, no se diferencia tanto. Sigo siendo la misma persona y sigo haciendo las mismas cosas. Lo que ha cambiado son mis inquietudes, mis metas y mis motivaciones. Siempre he intentado ser fiel, en mi música, a mi estado de ánimo y a cómo me sentía en cada momento. Cuando lancé “Nuevo”, estaba en una etapa más de despertar, con mucha energía y esa sensación constante de ir a por todo. Ahora estoy en un momento más calmado, más centrado en buscar mi paz y mi bienestar interior. No soy alguien distinto, pero sí estoy en otro punto del camino.

¿Hay alguna canción del EP que te represente especialmente ahora mismo? ¿Cuál usarías como presentación para alguien que no te conozca?

“Confianza”. Siento que es la canción del EP que más habla de mí ahora mismo, porque está escrita completamente en primera persona. Presento el problema y lo que siento sin ningún tapujo, sin intención de esconder nada. Si tuviera que enseñarle una canción a alguien que no me conoce, sería esa. Creo que va directa al grano, sin rodeos, y refleja muy bien quién soy en este momento.

¿Cómo ha sido el proceso creativo de este EP? ¿Cómo sueles funcionar a la hora de crear tus canciones?

El proceso creativo de este EP ha sido, en parte, solitario, pero también ha tenido una parte muy íntima y personal junto a mi productor, Chechu. Ha sido un camino precioso y muy tranquilo, sin estrés ni ansiedad. Todo ha fluido de forma natural.

A la hora de crear, siempre le hago caso a la inquietud que tenga en la cabeza. No escribo una canción si no tengo algo que decir, y esa ha sido mi máxima desde el principio. Cuando siento que tengo algo dentro, es como un nudo en el pecho. Intento ser lo más fiel posible a ese nudo y aliviarlo de la mejor manera que sé: escribiendo. Y cuando siento que ese nudo realmente se ha soltado, es cuando mejor sale el tema.

¿Qué te parecen las etiquetas a la hora de hablar de tu música?

Me parecen bien siempre que ayuden a alguien a descubrir mi música o a entenderla mejor. Si sirven como puerta de entrada, perfecto. No es algo que yo quiera imponer activamente, aunque en muchos ámbitos de la industria tienes que jugar con eso. Por suerte, no soy yo quien se encarga directamente de poner esas etiquetas. Cuando defino mi música, no hablo tanto de géneros. Hablo más de sentimientos, de sensaciones y de referencias. Para mí, eso es mucho más importante que encajar en una categoría concreta.

Son casi 100.000 personas las que te escuchan en Spotify. ¿Cómo gestionas todo el tema de los números y las cifras?

Quizás les doy más importancia de la que me gustaría, pero también siento que, en parte, los números son irreales. Muchas cifras no dicen nada realmente. Sin embargo, hacia fuera sí funcionan como una herramienta que puede abrir oportunidades.

Es una batalla que libro todos los días. Intento no obsesionarme y repetirme que da igual tener más o menos visitas mientras la música esté llegando. No tengo Spotify for Artists en el móvil. Solo me lo descargo un par de días cuando sale algún lanzamiento para comprobar que todo va bien. En el día a día intento no mirar métricas constantemente.

Obviamente a todos nos hace ilusión que un vídeo con tu canción de repente explote, pero eso no puede ser el objetivo final. El objetivo es estar tranquilo con tu música y sentirte orgulloso del mensaje. Lo demás, si tiene que venir, vendrá.

Se habla de ti como una de las promesas del año. ¿Cómo te tomas esos comentarios? ¿Sientes presión o más motivación?

Lo primero es que lo agradezco muchísimo. Que alguien vea tu proyecto así es algo muy bonito. Intento verlo con perspectiva. No le puede gustar a todo el mundo, y normalmente solo te llega la parte positiva. Por eso intento quedarme con las dos caras de la moneda: agradecerlo, pero mantenerme centrado. Lo transformo en motivación. No lo vivo como presión. Estoy haciendo música fiel a mi mensaje y, mientras no me decepcione a mí mismo, confío en no decepcionar a la gente que conecta con lo que hago.

¿Escribes desde la herida o desde la reflexión? ¿Te cuesta exponerte emocionalmente?

En estos últimos años he escrito más desde la herida que desde la reflexión. Muchas canciones nacen desde la intensidad, desde lo que estoy sintiendo en ese mismo momento. Al principio me daba más miedo exponerme emocionalmente. Pero con el tiempo entendí que esa era mi mayor herramienta. Nunca he intentado ser alguien que no soy. Por eso el proyecto se llama Nico: porque lo primordial es serme fiel emocionalmente. Cada vez me cuesta menos abrirme, porque me ayuda a mantenerme en equilibrio. Mostrar lo que siento no me hace más débil, me hace más real.

¿Qué artistas han marcado tu forma de ver y entender la música hoy en día? ¿Y con quién tienes relación que creas que te ha influido?

Han sido muchos. Cuando salió «Astroworld» de Travis Scott me marcó muchísimo. Frank Ocean ha sido una constante para mí, su forma de expresar su vida y sus relaciones cambió mi manera de entender la música emocionalmente.

Steve Lacy me ha influido mucho a nivel de producción y composición. Y más allá de los grandes referentes, también me han marcado todas las personas con las que he trabajado. De cada relación, personal o profesional, siempre me llevo algo que termina formando parte de mi identidad como artista.

A veces, cuando la música se profesionaliza, todo se vuelve más frío. ¿Cómo estás llevando esto? ¿Cuentas con ayuda?

Por suerte, sí cuento con ayuda. Siempre he tenido a mi lado a mi mánager, David, y trabajo mano a mano con él. Todas las personas con las que hemos trabajado han conectado con el proyecto desde un lugar humano. Eso ha hecho que todo sea mucho más fácil. No he llegado a vivir la parte más fría de la industria, y tampoco quiero hacerlo. Quiero hacer música, estar tranquilo y disfrutar del proceso.

¿Qué significa para ti la música? ¿Cuál sería tu aspiración hoy en día?

La música es un pilar fundamental en mi vida. Es mi forma de expresarme y mi manera de entender el mundo. Mi aspiración ahora mismo es cuidar mi relación con ella por encima de todo. Sigue siendo mi casa, mi espacio seguro. Cuanto más sana sea mi relación con la música, mejor irá todo lo demás.

¿Cómo empezaste en esto? ¿Cómo fueron aquellas primeras canciones? ¿Quién o qué despertó esa curiosidad?

Empecé produciendo. Mis primeras canciones estaban en SoundCloud y las hacía solo para mí y para tres amigos. Quedábamos siempre en una terraza, y lo recuerdo como una época preciosa. No sabía muy bien por qué lo hacía, pero no podía parar.

En 2018-2019 empecé a producir en serio. Me marcó mucho «Astroworld» y todo el movimiento del trap y la escena SoundCloud americana: Lil Uzi Vert, XXXTentacion y Lil Peep. Sentía que por fin entendía algo y que había encontrado un lugar donde encajaba.

¿Qué planes tienes para 2026? ¿Habrá presentación en Murcia?

En 2026 pueden esperar música nueva, sin duda. No sé si serán varios proyectos, pero sí habrá nuevos temas. Quiero seguir creciendo en directo, hacer más conciertos, sentirme cada vez más cómodo sobre el escenario y atreverme a hacer cosas más grandes.

Y ojalá haya presentación en Murcia. Es mi tierra, mi casa. Tengo muchísimas ganas de hacer algo especial allí y espero que en 2026 se dé la oportunidad de vivir algo bonito en mi ciudad.

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