Bernal: “Los festivales independientes mantienen viva la esencia de la música”

La banda valenciana Bernal llega este verano al Conga Festival de Águilas en uno de los momentos más destacados de su trayectoria. Estarán el 3 de julio junto a Mourn, Agosto y Destellos* en la Plaza Antonio Cortijos, una noche para disfrutar con entrada gratuita.

Tras la publicación de Vida y milagros, su segundo álbum de estudio, el cuarteto ha consolidado una propuesta que combina la intensidad del post-rock, el emo y las guitarras atmosféricas con letras que hablan de amistad, precariedad, cambios vitales, nostalgia y la incertidumbre de toda una generación. Un trabajo que ha conectado de forma especial con el público y que ha terminado de confirmar el crecimiento de una formación que nació sin más pretensión que la de hacer canciones entre amigos.

Formados por Álvaro Martínez “Avo”, Carlos Martínez-Bernal, Eduardo Nogués y Mickele Morra, Bernal han construido su identidad desde la honestidad y la cercanía, alejándose de fórmulas prefabricadas y apostando por un discurso propio. En apenas unos años han pasado de tocar versiones y grabar canciones por necesidad creativa a recorrer salas y festivales de toda España, manteniendo intacta una filosofía basada en la autogestión, el compañerismo y el cuidado de cada detalle artístico. Su reciente disco, concebido como un viaje a través del movimiento, las relaciones personales y la aceptación de los cambios, ha sido recibido con entusiasmo tanto por la crítica como por sus seguidores.

Antes de su actuación en el Conga Festival, conversamos con la banda sobre la acogida de Vida y milagros, la conexión que han encontrado con el público durante esta gira, la importancia de los festivales independientes, la efervescencia de la escena valenciana y los próximos pasos de un proyecto que sigue creciendo sin perder de vista aquello que le dio sentido desde el principio: hacer música de forma sincera y compartirla con quienes encuentran refugio en sus canciones.

Han pasado varios meses desde la publicación de Vida y milagros. ¿Cómo habéis vivido la acogida del disco?

¡Estamos muy contentos! La gente ha conectado mucho con él, nos han escrito diciendo que les está ayudando mucho y es de lo que más nos llena. Había un poco de “miedo” de cómo funcionaría en directo en comparación con los temas antiguos, pero la verdad es que los temas nuevos han entrado súper bien al repertorio y se siente todo muy cohesionado.

¿Hay algún tema de Vida y milagros que os haya sorprendido especialmente por la reacción del público?

Aunque fuese el single, Una amistad perdida. No tiene un estribillo como tal, tiene mucha letra y poca parte melódica, lo que la hace más difícil de memorizar. Además están las baterías electrónicas… Aún con todo eso, la gente canta toda la letra, las melodías de guitarra y se genera una energía muy especial.

¿Qué canción del disco os emociona más en directo?

Nunca quise. Tiene una especie de aura muy mágica y cantar con todo el público la subida final es siempre muy emotivo.

¿Cuando empezasteis tocando versiones entre amigos os imaginabais llegar hasta aquí?

Para nada. Este proyecto empezó sin ninguna pretensión, simplemente por la necesidad de crear. Cada pequeño (y no tan pequeño) escalón que vamos subiendo nos parece increíble y lo vivimos como un regalo.

¿En qué creéis que ha cambiado más Bernal desde ¿Qué tal todo allí fuera??

La verdad es que nosotros, por suerte, seguimos funcionando igual internamente. Quizá lo que más ha cambiado es que ahora, cuando hacemos canciones, hay más gente esperando escucharlas más allá de nuestros amigos. Eso es bonito, pero también genera cierta presión por las expectativas, aunque intentamos no hacerle demasiado caso.

¿Os sorprende que canciones tan personales puedan conectar con gente de lugares y contextos tan diferentes?

Es algo realmente increíble y de lo que más disfrutamos del proyecto. Ver cómo la gente te escribe, te cuenta cómo le han hecho sentir los temas o cómo les ayudan en el día a día o en una etapa complicada es algo muy especial.

¿Qué sentís cuando escucháis al público cantar letras que nacieron de situaciones muy íntimas?

Es probablemente lo más bonito que nos brinda el grupo. Escuchar a tanta gente corear esas letras genera una sensación totalmente indescriptible. Es una conexión realmente mágica.

En vuestros temas aparecen cuestiones como la vivienda, la precariedad o la incertidumbre sobre el futuro. ¿Echáis en falta que en la música se hable más sobre ello?

Pensamos que cada persona debe expresarse libremente y escribir sobre lo que le nazca de forma natural. Dicho esto, estaría genial que artistas más mainstream abordasen estos temas porque tienen un altavoz enorme que puede ayudar a generar cambios sociales. En escenas más independientes como el punk o el hardcore es algo habitual, pero estaría bien verlo también en otros ámbitos.

?En este panorama tan cargado de festivales qué os atrae del Conga Festival?

La filosofía que hay detrás. Se nota que no es simplemente un evento musical. Es de acceso libre, han trabajado un cartel con propuestas alternativas muy interesantes sin recurrir necesariamente a los nombres que aparecen en todos los festivales. Nos gusta mucho el cariño que le han puesto a la comunicación, a la imagen y a los diseños. Son iniciativas que ayudan a que la cultura siga creciendo y permiten que bandas como nosotros también podamos hacerlo.

¿Qué importancia tiene para vosotros seguir tocando en festivales independientes y de proximidad?

Muchísima. Son los que mantienen viva la esencia y apuestan por el arte sin sacrificarlo todo por el beneficio económico. Además, el trato humano suele ser siempre excelente.

¿Creéis que la escena valenciana vive actualmente uno de sus momentos más interesantes?

Sí. Hay una cantidad enorme de bandas, colectivos, agencias y propuestas distintas. Se está creando una escena muy bonita y diversa. Quizá siguen faltando algunas salas de aforo intermedio porque el salto entre los espacios pequeños y los de mayor capacidad sigue siendo muy grande.

Habéis comentado en varias ocasiones vuestro interés por experimentar más. ¿Por dónde podrían ir esos próximos pasos?

Más dinamismo, instrumentaciones diferentes… Estamos en constante cambio y escuchando música nueva todo el tiempo, así que eso acaba reflejándose en lo que hacemos. Creemos que con este disco hemos empezado a abrir una puerta y probablemente el siguiente vaya un paso más allá.

¿Qué os gustaría que hubiera cambiado en la banda cuando miréis atrás dentro de cinco años?

¿Honestamente? Que cuando ensayemos podamos escucharnos bien los cuatro (risas). Mickele toca la batería tan fuerte que muchas veces ensayamos sin voces y con suerte conseguimos escucharnos a nosotros mismos.

¿Qué habéis aprendido sobre vosotros mismos durante todos estos años?

Que hay que hacer esto por uno mismo. Si compones o tomas decisiones pensando únicamente en lo que la gente espera o en lo que supuestamente va a funcionar, estás perdido.

Habéis colaborado con Fin del Mundo, Pumuky, Firmado Carlota o Me acuerdo de todo. ¿Surgen de la admiración, de la amistad o de ambas?

De ambas. Leyendo la pregunta te das cuenta de lo increíble que es que todos estos artistas hayan querido colaborar con nosotros. Es una de las cosas más bonitas que nos ha traído la banda.

¿Y cuál sigue siendo vuestra colaboración soñada?

Hacer algo con bandas como Delta Sleep, American Football, This Will Destroy You o Toe sería increíble. Seguiremos soñando.

¿Habrá presentación del disco en la Región de Murcia en sala tras el verano y los festivales?

Sería lo propio. ¡Ojalá que todo cuadre!

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