
Se puede analizar la música de mil perspectivas. Hay quien dirá que es ruido. Habrá quien afirme que son una sucesión de sonidos armónicos ordenados para crear una melodía. Hay quien hablará de las frecuencias hertzianas, para decir algo muy simple: que la música, son emociones. Emociones que te pueden llegar a provocar que se te erice la piel, como el pasado jueves en el concierto de Neuman, su compañero de viaje Ken Stringfellow y los soberbios Autumn Comets.
Recientemente, los murcianos Neuman han fichado por el poderoso sello Subterfuge y han sacado un EP delicioso de sólo 6 canciones, pero acompañados y producidos por el músico y productor Ken Stringfellow, ex de los The Posies, Rem o Big Star. Estaba muy claro que era una noche muy especial. Cuando los grupos de una ciudad sacan un disco y triunfan por otros lares, al volver a casa las salas donde uno toca suelen estar rebosantes. Es como si los provincianos, algunas veces, necesitásemos la aprobación de las ciudades grandes.

Pero los que se encargaron de calentar el bajito escenario de la sala 12&medio, forrado con alfombras, fueron el sexteto madrileño Autumn Comets que demostraron porque son una de las bandas con mejor sonido del país. No es fácil meter dos guitarras, bajo, teclados, batería y viola eléctrica en una sala pequeña. Pero lo bordan. Empiezan con “This Is For Everything”. Tocan “Baltimore”, canción que empieza con un riff de piano que recuerda a Encuentros en la Tercera Fase. Canciones cuidadas como “Santa Teresa” y su punteo de viola o pizpiretas como “Snakes at 3ª.m.”. Lección de actitud y aptitud teloneando a un grupo que juega en casa.
Se trataba de un concierto atípico, ya que asistieron muchos familiares de los músicos y hubo muchos contrastes de sonidos dispares. Tocaron canciones del repertorio antiguo, del nuevo con Ken, de los Posies y del trabajo en solitario del californiano también. Neuman empezó con una canción del nuevo EP: Fill My Heart. Además, la estaban grabando para un videoclip con 3 cámaras. Fué la perfecta explicación de cómo el grupo es capaz de fusionar una guitarra y un piano hasta el punto de no distinguir una de otro. Las emociones pasaban ya incluso a los poros de la piel.

Lo mismo pasa con “Jane”. en la que el solo de guitarra es revisado y re-tocado por el experto Ken. Su voz ayudaba a la de Paco en todos los estribillos y subidas de las canciones. Como en “Hell”, que tuvo una primera arrancada con guitarra acústica y luego ya con todos los instrumentos eléctricos.
Empiezan pronto los contrastes: Ken canta country en su “You´re The Gold”; “Sois del sur así que os gustará” dijo. Luego “Earlier than Expected”, del Frosting on the Beater, uno de los mejores álbums de The Posies. Para confrontar después con la larga y minimalista “Friends” del The Family Plot de Neuman.
Ken, a solas, pide que suba la cantante de Paula & The Umans. Hace chistes con la similitud de pronunciación de los nombres Uman and Neuman. La canción , “Doesnt Remind You”, tiene una letra larga, ya que consiste en una conversación entre dos muertos, se le olvida una estrofa, el público le aplaude, sigue nerviosa y no sabe meterse, no pasa nada ya que vuelven al escenario el resto y acompañan el final.

Siguen con “Have the Will” e “Ingrid”, “Superwise” de Stringfellow y el clásico de los Posies “Precious Moments”. Con la sinfónica “Crab kiss & Final Song”, pero sin el banjo del principio, y que es una cuesta sonora, se van al camerino unos minutos. Retoman justo donde lo dejan con la soberbia “Bye Fear/ Hi Love”. Luego la desesperación suplicante de “Return it”.
El final son dos canciones de 10 minutos, “The Family Plot” y “Sil Fono”, que son un derroche de delicadeza cuando comienzan y un torrente de distorsión al final. Y otra inédita, “Turn It (Oh Oh)”, en la que Paula vuelve para hacer algunos coros.
Cruce de emociones con el rock alternativo como base, con la complejidad de los madrileños, la mezcla de sonidos de Stringfellow y Neuman que conformaron una noche inigualable con varias horas de música lisérgica y de alto valor emocional. La música es mejor sentirla como hicimos el jueves. Si no es así, no la escuches, o no la interpretes.

Fotografías por Alberto Hernández . Aquí puedes ver la galería completa.


