«La chica danesa»: oda a la valentía y al amor

Dirigida por Tom Hooper (quien ha realizado otros largometrajes como Red Dust, El discurso del rey y Los Miserables), La chica danesa narra la historia de Einar y Gerda Wegener, una pareja de artistas daneses. Tras adoptar una apariencia femenina (haciéndose llamar Lili Elbe) y posar para los retratos de su mujer, despertará en Einar el coraje para cumplir su anhelo oculto de ser mujer. Su primer punto a favor parte de la elegancia con la que se narran los hechos de lo que es un drama basado en una historia real, debido al estilo propio del director británico.

De nuevo, nominado a conseguir la estatuilla a mejor actor, el ya oscarizado Eddie Redmayne se pone tras la piel de un personaje muy complejo, como hizo de forma brillante con su papel de Stephen Hawking en ‘La Teoría del todo’. Por lo que hemos visto hasta ahora, no cabe duda de que Redmayne es un actor sumamente flexible capaz de interpretar cualquier rol que le ofrezcan. Esta vez es, su compañera de reparto, Alicia Vikander, quien demuestra una entrega total a su papel. Encarnando a Gerda Wegener, la actriz representa a la perfección la fuerza interior, la entrega y el respeto hacia la persona que ama. Lo que para ella empieza como un juego divertido, termina por enfrentarle a una situación ante la que no puede cerrar los ojos y huir y a la que debe plantar cara con toda la entereza posible. La pareja de protagonistas irradia complicidad en cada gesto y cada diálogo. Por otro lado, la aparición de Amber Heard, Matthias Schoenaerts y Ben Whishaw en la película comienza y termina pasando desapercibida durante todo el transcurso de la misma.

Trata, y consigue transmitir, la enorme complejidad de la situación en la que los personajes se encuentran y de un tema tan delicado (pese a lo que se diga, tema tabú aún hoy día) como la transexualidad.

Muestra el lado emocional de los distintos giros narrativos según aparecen pero no suficiente la cara psicológica del asunto, elemento en el que se podía ahondar con más profundidad y que por lo tanto, diminuye la capacidad de empatizar al máximo con el film. Este quizá es su mayor punto negativo, el no arriesgar a la hora de tratar un tema tan susceptible, que haya sido suficiente el convertirlo en un drama al uso y buscar únicamente la sensibilidad de los espectadores, cosa a la que ayuda un guion bastante mejorable (problema común en la mayor parte del cine actual).

En conclusión, esta es una película que se vive en cada escena, en todo detalle por mínimo que sea. Transcurre fluida y serenamente desde su inicio con una banda sonora bien encajada y un vestuario de lo más distinguido. Definida sin duda por la fineza en las imágenes y paisajes que aparecen en pantalla.

 

 

 

1 comentario en “«La chica danesa»: oda a la valentía y al amor”

  1. Te leo por aquí y veo mejoras, pero creo que has escrito algo que cualquiera en su sano juicio y desde un punto de vista objetivo puede escribir. Si esto es una especie de crítica, sigues sin profundizar, hablando de lo que todo el mundo ve, pero pasando de puntillas por lo que hay debajo de ese iceberg. No arriesgas o sorprendes, quizás porque no vale solo con sentarse a escribir, hay que tener una base de cine (no solo del actual), y en este caso de cine de drama. En definitiva, ver mucho cine para tener un punto de vista más elaborado, para reconocer elementos y hacer un buen análisis. No solo creo que te falta ver MUCHO cine (y cine de verdad, no solo el que ve la «masa»), si no que al leer esto es como si leyese un artículo que ha hecho cualquiera sobre una película en el mediocre periódico de su pueblo. Y es allí, en su pueblo, donde todo el mundo le aplaude, porque no están acostumbrados a cosas así, pero cuando quieres salir de ahí hace falta currárselo. Te lo digo desde el respeto, y para que puedas seguir mejorando, pues las críticas así son para eso. Un saludo y suerte.

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