
El Centro de Cultura Contemporánea de Murcia, la Cárcel Vieja, ha dado a conocer su programación para el primer semestre del año con una propuesta amplia y transversal que refuerza su consolidación como espacio de referencia para la creación, el pensamiento y la experimentación cultural.
La programación se articula en diez líneas estables: música experimental y arte sonoro, conversaciones públicas, videoarte, cine, instalaciones, gastronomía como cultura, activaciones de escena, escucha en espacios no convencionales y programación nocturna. Reúne a 69 participantes entre artistas, intérpretes, comisariado, pensamiento crítico, mediación cultural, escena musical y cultura gastronómica. A ello se suma una red de más de una veintena de marcas, colectivos, asociaciones y proyectos que refuerzan el modelo comunitario del centro.
REENCUENTROS y una programación con proyección internacional
Uno de los ejes destacados del semestre es REENCUENTROS, un programa de conversaciones públicas que se consolida con siete encuentros temáticos dedicados al arte, la arquitectura, la literatura, la música, el pensamiento crítico, el cuerpo y la imagen. El ciclo propone diálogos intergeneracionales y multidisciplinares que sitúan la cultura como conversación pública y herramienta de reflexión colectiva.
La temporada refuerza también su dimensión internacional, con la participación de proyectos y artistas vinculados a España, Italia, Portugal, Rusia y Suiza. Esta apertura se integra de forma natural en una programación que conecta Murcia con referentes y genealogías culturales de Francia, Japón, China y Estados Unidos, tanto en el ámbito sonoro como en el audiovisual.
La presencia femenina es especialmente significativa, con más de veinticinco mujeres protagonistas en conciertos, instalaciones, ciclos de conversación, pensamiento creativo, escena sonora, cultura gastronómica y programación audiovisual, consolidando una visión de la contemporaneidad más plural y representativa.
MONOTON, EN BUCLE y nuevas formas de escuchar
La escucha ocupa un lugar central en la programación a través de MONOTON, plataforma dedicada al arte sonoro y al audioarte como lenguajes contemporáneos. El ciclo de conciertos incluye propuestas que van desde la reinterpretación de Erik Satie hasta experiencias inmersivas multicanal, pasando por relecturas de manuscritos medievales desde la electrónica o proyectos de percusión contemporánea.
A ello se suma EN BUCLE, un recorrido monográfico por figuras clave de la música experimental y ambiental —Harold Budd, Brian Eno, Ryuichi Sakamoto, Arthur Russell y Wendy Carlos— concebido como una invitación a comprender cómo se ha construido la sensibilidad sonora contemporánea.
La activación de espacios no convencionales se materializa en NO-MUZAK, una instalación sonora en el ascensor del centro que cambia mensualmente y transforma un lugar de tránsito en una experiencia de escucha y pensamiento sensorial.
Imagen crítica, instalaciones y cine contemporáneo
El videoarte cuenta con un espacio estable bajo el título LO QUE SE MUEVE, dedicado a la videocreación, el archivo encontrado y los nuevos lenguajes audiovisuales, con ciclos mensuales centrados en creadores como Stéphane Sednaoui, One Dot Zero, Mark Romanek, Anton Corbijn y Jonathan Glazer.
En el ámbito expositivo, el programa INSTALACIONES apuesta por la instalación como acontecimiento y experiencia, más allá del formato expositivo tradicional. El calendario incluye los proyectos MU-TANTES (13 de febrero – 1 de abril), Ángel Haro (17 de abril – 29 de mayo), Alejandro Sciaraffa con The Flowers of Mars (18 de junio – 11 de septiembre) y Mónica de Miranda con The Sun Does Not Rise in the North (24 de septiembre – 19 de noviembre). La línea se completa con una gran colectiva internacional a finales de año bajo el título Everything is illuminated by the shadows of the past.
El cine contemporáneo llega de la mano del ciclo [SIN_TÍTULO], con cuatro proyecciones dedicadas al nuevo cine chino, la Italia del siglo XXI y el cine independiente norteamericano, en fechas repartidas entre enero y junio.
Gastronomía, escena y noche habitada
La gastronomía se integra como cultura y pensamiento a través del programa RAÍZ, que propone cinco encuentros donde la cocina se aborda como conocimiento, oficio e identidad territorial. Productores, cocineros y proyectos locales dialogan sobre comercio, modernización, vino, cocina y vínculo con el entorno.
El centro refuerza su papel como amplificador cultural con ALTAVOZ!, un marco flexible que da visibilidad a proyectos, festivales y procesos creativos que dialogan con la comunidad, y activa la noche como espacio cultural compartido con CABINA ABIERTA, un ciclo de sesiones DJ que explora la escena electrónica murciana desde lo experimental a lo festivo.
En conjunto, la programación de la Cárcel Vieja para el primer semestre del año se presenta como un proyecto de ciudad sostenido en la colaboración entre lo público, lo creativo y lo comunitario, con la ambición de consolidar el centro como un punto de encuentro nacional para la experimentación, el pensamiento crítico y la cultura viva.



