La Biblioteca Regional de Murcia expone una obra única del siglo XVI

La Biblioteca Regional de Murcia presenta una nueva entrega de su iniciativa ‘Joyas BRMU’, en la que expone las obras más destacadas de su fondo bibliográfico.

A partir del 13 de enero y durante quince días, los visitantes podrán admirar una pieza excepcional: un volumen editado por Aldo Manuzio en 1501, considerado el primer editor moderno por sus revolucionarias aportaciones al mundo de la imprenta y el diseño editorial.

La obra, que estará expuesta en una vitrina en el vestíbulo de la biblioteca, forma parte de la colección ‘Poetae christiani veteres’ (Los viejos poetas cristianos) y es el segundo volumen de esta serie. Está escrita en latín con fragmentos en griego e incluye textos religiosos de autores de la Antigüedad tardía como Celio Sedulio, Sulpicio Severo, Faltonia Beitia Proba, Subdiaconus Arator y Tascio Cecilio Cipriano. Los temas abarcan desde relatos evangélicos y vidas de santos hasta elegías a la Virgen y versos homéricos en latín.

Una obra única en España

La colección a la que pertenece esta joya bibliográfica es extremadamente rara. En España, además del ejemplar custodiado por la BRMU, solo se conservan copias en otras nueve instituciones, y la obra ha sido digitalizada por la Universidad Complutense de Madrid. Muchas de las ediciones que sobreviven están incompletas, lo que realza aún más el valor de este ejemplar murciano.

Aldo Manuzio: el editor que revolucionó el libro

Aldo Manuzio es una figura clave en la historia de la imprenta. Educado en literatura griega y latina, se propuso preservar y difundir los clásicos griegos en su lengua original, rescatándolos de manuscritos dispersos y frecuentemente plagados de errores. Entre sus ediciones más notables figuran obras de Homero, Platón, Aristóteles y Aristófanes, así como de autores latinos como Ovidio y Lucrecio. También promovió a escritores contemporáneos que escribían en lenguas vernáculas, como Dante y Petrarca.

Manuzio es recordado como el inventor de la tipografía cursiva y el formato de libro de bolsillo, así como por introducir innovaciones como el uso del punto y coma y los acentos en las lenguas modernas. Su emblema tipográfico, un áncora y un delfín, simboliza la unión de velocidad y firmeza, un mensaje inspirado en monedas romanas de la época imperial. Este distintivo, que aparece por primera vez en la obra expuesta por la BRMU, es uno de los más icónicos en la historia de la imprenta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *