
Tras la metedura de pata de Death Proof y la (más o menos) recuperación venida con Malditos Bastardos llega por fin el mejor Tarantino, el capaz de reunir la violencia cruda de Reservoir Dogs con la adrenalina de Kill Bill. Pedirle al autor de Jackie Brown un nuevo Pulp Fiction u otra obra con el mismo impacto cultural sería ignorar la atención de un autor preocupado por combinar géneros y garantizar el entretenimiento de primera. Confeso amante de lo analógico frente a la brillante estafa digital de nuestros días, Quentin Tarantino remasteriza escenas y músicas nostálgicos clásicos de la serie B y Z para ofrecer espectáculo en mayúsculas. Lección de cine magistral orgullosa de su condición de llenar plateas de cines de barrio, Django Unchained no se basta con ser un entretenimiento de primera sino que encima se atreve a lanzar un par de conclusiones atrevidas sobre la esclavitud y su posterior abolición. La mejor precuela de Shaft jamás realizada. La recomendación de esta semana. Y de la siguiente.

¡Y aquí llega una exaltada lección de historia con ínfulas de Oscars! El célebre director de Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal intenta de nuevo (con éxito, viendo las nominaciones) arrasar con premios apuntando a Daniel Day-Lewis como actor-protagonista-más-grande-que-la-vida (qué tiempos cuando se dedicaba a cositas más contenidas como La Edad de la Inocencia). Lewis interpreta al presidente más famoso (¡y más patriótico, vaya!) de los Estados Unidos, la gran esperanza blanca del mundo negro (¡No es un error de tipografía!). Junto a él un reparto espectacular (como no serlo, viniendo bajo el nombre de Steven Spielberg) donde dicen que Tommy Lee Jones brilla con luz propia para ilustrar la política del momento, los pasillos de la Casablanca (muchos y variados, a juzgar por los que salen en el trailer) y un largo etcétera de senadores y gobernadores. Ganará varios Oscars, así que ya saben. ¡Que les aproveche, que la echan en el mismo Rex!
Jos Manuel Sala Díaz


