Ruto Neón se ha convertido en uno de los proyectos más singulares de la escena musical murciana. Liderado por Bruno Laencina y José Antonio García, el grupo nació en 2020 con una propuesta cercana a la psicodelia y el dream pop, aunque con el paso de los años ha ido evolucionando hacia un sonido propio donde conviven el pop alternativo, la electrónica, el funk y el rock. Una identidad artística difícil de encasillar que ha encontrado en la libertad creativa una de sus principales señas de identidad.
Desde sus primeros pasos, la banda llamó la atención dentro del panorama regional. Ganadores del CreaMurcia Pop-Rock en 2020, reconocidos como mejor grupo debut en los Premios de la Música de la Región de Murcia y autores de canciones tan destacadas como Pensando en la Muerte, elegida mejor canción murciana de 2025 por La Culturería, Ruto Neón ha construido una trayectoria marcada por la experimentación y una constante búsqueda de nuevos caminos sonoros.
A lo largo de estos años, el proyecto ha reforzado su personalidad gracias a una serie de colaboraciones con artistas como Lori Meyers, Varry Brava, Muerdo o Vera Fauna, a las que recientemente se ha sumado la murciana A Mares en Nada que decir, uno de los adelantos de su próximo trabajo discográfico.
Con motivo de esta nueva etapa, marcada por la incorporación al sello Calaverita Records, la publicación de nuevas colaboraciones y la preparación de un futuro álbum que culminará con la edición de un vinilo, conversamos con Bruno Laencina sobre la evolución de Ruto Neón, su manera de entender la creatividad, el papel de las colaboraciones en su carrera y el momento que atraviesa actualmente una de las propuestas más inquietas y personales surgidas en Murcia durante los últimos años.

Ruto Neón nació en 2020 con un sonido más psicodélico. ¿Cómo ha cambiado vuestra forma de entender la música desde entonces?
Ruto empezó con el reto de hacer tres canciones: una a lo Tame Impala (The Way You Make Me Feel), otra a lo Temples (Time) y una a lo Mac DeMarco (Forever).
Aún amo esas canciones y ese sonido, pero es cierto que empecé a echar en falta ver al público bailar en los conciertos. Así que probé a producir el tema que estaba componiendo de una manera más dance y electrónica. Todo esto se mezcló con que empecé a jugar mucho más con la comunicación en redes, en entrevistas y demás, culminando en ese videoclip de ERES MI BB, que marcó un cambio radical en cómo hacíamos nuestra música.
Nos encanta nuestra música y todo lo que estamos haciendo; simplemente ahora también hace bailar.
¿Sentís que la propuesta ya empieza a tener identidad propia?
Siento que dejarnos jugar con el sonido y no preocuparnos de esas cosas que tienen que tener los músicos para ser “cool” fue bastante liberador y nos acercó mucho más al público. La identidad al final es nuestra personalidad, y si eso es interesante y divertido para la gente, pues genial. Pero cada canción, cada concierto o incluso cada reel de Instagram ahora es algo que publicamos con mucha más emoción que antes.
¿Entiendes la música sin esa transformación constante?
Creo que ha ido reflejando el momento en el que nos encontrábamos. Al final estás haciendo arte y entrar en fórmulas que ves que funcionan mata bastante las ganas de hacer música. Amo cada canción que publicamos y creo sinceramente que estamos publicando nuestro mejor trabajo hasta la fecha.
Estos meses has colaborado con artistas reconocidos como Varry Brava, Muerdo, Vera Fauna o Noni Meyers. ¿Cómo surgieron? ¿Por qué has elegido a cada uno de ellos?
Todos vinieron de conocer a los artistas a raíz de parodias que les hice en mi canal de doblajes, lorecordabamejor. Ver que fueron capaces de mirar más allá de la tontería y descubrir que había un proyecto serio detrás ha sido un regalo del cielo.
A destacar la primera, que Kike Suárez, de Vera Fauna, decidiera colaborar en Pensando en la muerte y que la banda accediera a publicarla poniendo su nombre junto al nuestro. Eso me cambió la vida.
¿Qué habéis aprendido de todas esas colaboraciones?
Sobre todo que la gente que triunfa es generosa y ama la música. No había ninguna necesidad de que Noni colaborase con nosotros; sin embargo, nos abrió las puertas de su casa y nos prestó su voz.
A veces aún me sorprendo de lo cálidos y generosos que han sido todos los colaboradores. Se merecen todo lo bueno que les pase. Tuve momentos de salir de mi cuerpo y tener que pararme a disfrutar del momento. Sé que esto es un privilegio y no todo el mundo puede experimentar algo así.

La última colaboración, “Nada que decir”, ha sido junto a la artista emergente murciana A Mares. ¿Qué has visto en ella para querer compartir la canción?
Conocí a Patri sin saber que era música y ya me encantaba. Cuando me enteré de que escribía canciones y cantaba me dio miedo que alguien que me caía tan bien fuera a enseñarme algo que no me gustase, pero al escucharlo me quedé flipando con su talento.
Me hacía mucha ilusión que fuera parte de este disco y no puedo estar más contento con el resultado, además de lo mucho que hemos disfrutado del proceso.
¿Habrá alguna sorpresa en los próximos meses para seguir esta serie de colaboraciones?
Estamos debatiéndolo. Hemos sacado ya cinco colaboraciones y tengo ganas de volver a publicar canciones nosotros solos. Sin embargo, si surge algo que de verdad merezca la pena, me encantaría hacer alguna más. Tengo alguna en mente.
Ahora estáis trabajando junto a Calaverita Records. ¿Qué ha supuesto este paso para Ruto Neón? ¿Qué planes tenéis juntos?
Que siga creciendo la familia y que haya gente que quiera apostar por esto sigue haciéndoseme surrealista. Queremos seguir sacando este disco poco a poco y cerrar esta etapa tan bonita publicando un vinilo, seguramente a principios de 2027, que recopile todas estas colaboraciones y además incluya temas inéditos.
¿Y qué ideas tienes para el próximo disco? ¿Estás ya de lleno en ello?
Tenemos varios temas en el tintero que estoy ansioso por tocar en directo. Hay veces que aparece una canción mágicamente de la nada cerca de la línea de meta y puede colarse en este disco.
Solo quiero seguir publicando música de la que estoy orgulloso y tocarla en el escenario. Una vez que publiquemos el vinilo podremos hablar del siguiente.
¿Cómo habéis vivido vosotros todos estos años la escena musical en Murcia desde dentro? ¿Ha cambiado todo mucho desde el debut de The Meatpies hace más de una década?
No te sabría decir. Siempre he sentido un poco que he ido a mi bola y parece que ahora la gente se fija más en nosotros. Me gusta descubrir nuevos artistas que van saliendo por aquí.
Pero la escena murciana como tal no sabría decirte lo que es: un batiburrillo de 20.000 bandas, muchas haciendo cosas muy interesantes, pero cada una de su madre y de su padre.
¿Qué bandas murcianas actuales os parecen especialmente interesantes? ¿Y más allá de Murcia qué andáis escuchando?
Vi a Palomo Palomo en las semifinales del CreaMurcia y supe automáticamente que iba a ganar. Es un artista de verdad. También me ha enamorado el pop dulce de Helio. Creo que tiene un futuro brillante y va a hacer cosas muy especiales.
Últimamente he estado escuchando mucho city pop japonés, sobre todo el primer disco de Miki Matsubara. Si estás leyendo esto, ve corriendo a escuchar Stay With Me. La puedo escuchar todo el día en bucle.
¿Cuál es el mayor reto de mantener un proyecto independiente hoy en día?
Tiempo, dinero y creatividad. Trabajas para poder invertir en tu proyecto, lo que te quita mucho tiempo y dinero. Si no llevas cuidado puede drenarte creativamente. Por eso hay que hacer solo cosas que te encanten y no pasar por el aro si hay cosas que no quieres hacer. He aprendido a decir que no y a elegir mis batallas.
¿Y qué es lo mejor que te ha dado Ruto Neón?
No entiendo Ruto como algo separado de mí. El personaje se ha comido a la persona y es quien soy. Ahora mismo no entiendo la vida sin que esto sea el motor principal.
¿Después de todos estos años qué sigue motivándoos a hacer música?
No hay una sensación mejor en el mundo que hacer una canción, darle forma, cantarla, grabarla y escucharla. Me obsesiona. Si me ves paseando al perro con los auriculares seguramente vaya dándole mil vueltas a un tema que estoy haciendo. Después de tocar algún concierto he llegado a ir al micro abierto del Café de Alba a probar temas nuevos. Hacer música es mi manera de aprovechar la vida. Además sigo cogiendo la guitarra a diario y tocando los temas que estoy componiendo, metiendo por en medio siempre algo de los Beatles. Tengo a las vecinas desquiciadas.



