
La Manga del Mar Menor, con su inigualable mezcla de naturaleza y urbanismo, vuelve a ser el foco creativo del fotógrafo Frederic Volkringer. La exposición, titulada Manga Plage, se inaugura en la Sala Glorieta Uno del Ayuntamiento de Murcia y estará abierta al público a partir de este lunes.
Esta colección de 35 fotografías en blanco y negro captura con maestría la esencia de un lugar donde la naturaleza y la arquitectura dialogan entre sí, enfrentando al visitante con la belleza y las tensiones de un entorno único.
Frederic Volkringer, afincado en la Región de Murcia desde hace más de dos décadas, conoció La Manga en los años 70 y quedó fascinado por su paisaje singular. En Manga Plage, Volkringer explora la coexistencia entre las dunas, los mares y las huellas del urbanismo de los años 60. “He querido plasmar la dualidad de La Manga: su vulnerabilidad frente al impacto humano y su capacidad para conservar su esencia”, afirma el artista.
Sin presencia humana en las imágenes, las fotografías invitan a una contemplación pausada. Cada obra combina la geometría de la arquitectura moderna con la pureza del entorno natural, abriendo una reflexión sobre cómo interactúan ambos mundos.
La exposición incluye referencias arquitectónicas emblemáticas, como las obras de Bonet, Corrales y Molezún, Joaquín Sebares y Fernando Garrido. Estas construcciones, integradas en el paisaje de La Manga, se presentan en composiciones cargadas de ironía y esperanza, dos elementos recurrentes en el estilo de Volkringer.
Un legado multidisciplinar
Antes de consagrarse a la fotografía, Frederic Volkringer trabajó en la alta costura con diseñadores como Yves Saint Laurent, Courrèges, Dior y Hermès, una experiencia que, según el propio artista, marcó su sentido estético y su búsqueda de la perfección en la imperfección. Con Manga Plage, Volkringer demuestra que su sensibilidad artística trasciende disciplinas, ofreciendo al público una oportunidad única para redescubrir La Manga del Mar Menor desde una perspectiva renovada.


