¡Bienvenidos al show de La Pulquería!
Así abrieron el concierto la banda valenciana tras hacer una entrada acorde con el espectáculo que dan. Desde la primera canción, una versión de Thunderstruck de AC/DC, se ganaron al público y el público a ellos. Con la sala a reventar y con la gente dispuesta a saltar y cantar cada una de las canciones se produjo una simbiosis casi perfecta durante las dos horas que duró el espectáculo. El grupo estaba a gusto y se notó.
Empezaron mezclando temas sacados de su último trabajo como El gran chingon, Cabeza hueka o ¿Dónde están? y clásicos como Always o Morirse de pena, una mezcla de rock y ska en toda regla, junto con corridos y rancheras. Tuvieron dificultades con el sonido que hizo que la banda tirara de casta e indicaran, no sin cierto cachondeo, los cambios necesarios a los técnicos. Aunque esto no salvó a los que se encontraban más alejados del escenario, donde se hizo más patente el problema.
Con El día de los muertos ,que comenzó con un solo de trompeta a cargo de Alberto López, el público se vino arriba. Nadie pudo escaparse de la “olla” en la que se había formado la sala. Esto provocó que el ambiente cargado que ya había lo fuera aun más, cosas de congregar a numerosa gente en un recinto cerrado, lo que no impidió disfrutar de la noche a cuantos allí se congregaban y menos cuando llegó la hora de las proezas. Por parte de público de la primera fila por inflar una barca típica de playa a pulmón y Huracán Romántica, vocalista de La Pulquería, por navegar por toda la Stereo subido en ella mientras sonaba un cover de Pulp Fiction, conseguir darle un trago de tequila al técnico de sonido y no morir en el intento. Los más próximos al escenario también recibieron su merecido trago de tequila, aunque no sabemos hasta qué punto es sano que tanta gente chuperreteara la botella.
Llegó el tramo final del concierto con temas extraídos sobre todo de su primer trabajo «Corridos de amor» como Quiero saber, Mala cara con la colaboración de una seguidora, Pancho Tequila o No hay amor, para terminar con Huesuda, donde pudimos ver las dotes de Pancho como batería y de Marc como guitarrista, así como disfrutar de los espontáneos que asaltaron el escenario y que pudieron cantar la última canción con ellos. Un broche espectacular para una noche inolvidable.

Fecha: 18 de noviembre
Lugar: Sala Stereo
Fotografía: May Carrión
Redactor: María Ayuso





