Cualquier cosa que digas en euskera mola. El cantar en inglés siendo españoles, es harina de otro costal. Ya lo discutiremos otro día. Además no abundaba lo joven. Últimamente un poco más. Ya no hay excusa de que no hay regeneración en la música. Vale. Compro. Además no abunda el ver a chicas haciendo rock. El imperante sexo encima del escenario son los tíos. Y de todo se casa el personal. Con estas premisas los vascos Belako visitaban Murcia. En verdad, la noche del sábado fue el calentamiento del Microsonidos. La típica noche. Banda murciana cojonuda, y otra nacional o extranjera que acaba flipando de lo bien que suena la 12 Y Medio. Y mientras su nuevo disco “Hamen”, sale a la luz, visitaron nuestra ciudad. Y fueron los grandísimos vegabajenses Galgo sus teloneros.

Así que después de ver la mitad de la gran función radiofónica de los Tímpanos y Luciérnagas, que entrevistaron en Carril Palmeras- Bazar Bizarro a los Perro, cojo al Merka. Enseguida estamos en la puerta de la 12&Medio, sin mucha gente. Tras engullir unas empanadillas vamos para a dentro. Una guitarra y una batería están haciendo trizas los altavoces. Su post-rock con bien de distorsión no tiene un ápice de casual. El guitarrista, que recuerda físicamente a Dan Auerbach, milita en la también postrockera banda Virgen. Sus acordes tienen más miga que un pan de pueblo. Son densos y cremosos. No hacen falta otros instrumentos para lo que quieren conseguir. Que demos cabezazos. Todos. Por su parte. Gustavo, ex Zombies and Diamonds, tiene una máxima. Dos palabras. Sin miramientos. Le da con rabia al bombo, al cual ha colocado un esparadrapo. Aarón de Perro le ayuda en un momento en el que tira el timbal abajo. Presentan una parte de su nuevo trabajo. “Parte II. Manolarga». Una continuación de “Parte I: La Ruta Psicoactiva”. Una concatenación de riffs simultaneados que te mecen como el mar. A ratos en medio de una tormenta. Otras encima de una zona de calma. Pero siempre con un buen chapoteo de fondo.

Y tras la charleta del interludio entre los grupos típica de toda noche Microsonidista, empiezan las notas del cuarteto de Mungia. Que es la típica ciudad dormitorio de las afueras de Bilbao. Su disposición en el bajito escenario no es la típica. Están en línea. El batería, Lander, a un lado. La cantante, Cris, al otro con un teclado. En medio están los hermanos Billelabeitia: Josu con una Mustang negra y Lore con un Jazzbass blanco.
Al principio no hay mucha gente. Típico de nuestra ciudad. Pero a cada canción la sala se va llenando. Hasta llegar a un aforo más que respetable.

Lo que mola de lo que tocan y de cómo lo tocan es que van para todos los lados. Como una explosión en el aire. Se reparten hacia todas direcciones. Tocan muchos palos, pero con grandeza. Es como si buscasen un sonido de estadio.
Josu empieza a hablar alguna cosa y acaba liándose, ante las sonrisas de sus, pero siempre acaba diciendo que gracias por venir. Van improvisando el orden de los temas. Acaban discutiendo por lo bajini que si ésta o que si aquella. Estilo White Stripes. En plan: – “Ésta, ¿va?” y el resto pues sí, pues vale, pues la otra. Naturales. Los asistentes se dividen entre los bailongos, los del pogo y los observadores. Todos encantados con el espectáculo.
Intercambian posiciones. De lo bien que cantan ya ni hablo. Lore se marca un riff de piano en el teclado acojonante y Cris se va otra parte del escenario. Se manejan de miedo. De vez en cuando agarran un secuenciador y lo exprimen. Otras se ponen a saltar. Ya quisieran Dover haber sonado la mitad de frescos en su epoca.

Recuerdan por momentos a la mezcla de sonidos de Los Campesinos¡ en «You me Dancing» y al «How Deep Is Your Love» de The Rapture. Melodías sublimes. Pero con mas rabia y distorsión. A esos arrebatos repentinos de James Murphy y sus LCD Soundsystem. Pero con estilo propio. Viendo en directo a los Belako uno constata que están entre tres décadas. El baile ochentero, el grunge y el rock alternativo de los noventa y el indie del nuevo siglo. Tienen cosas de hoy en día. Pero con algunas referencias de tiempos pasados.
Pues eso, que tendremos que estar alerta, porque me da que van a dar que hablar mucho, si no están haciéndolo ya. Atentos.




