El artista murciano Barder lleva a los escenarios su último trabajo discográfico. El próximo jueves 22 de mayo, la sala Musik de Murcia acogerá la primera presentación en directo de ‘Malas Ideas’, el álbum de estudio que el artista ha publicado recientemente y que supone su propuesta más ambiciosa hasta la fecha.
‘Malas Ideas’ es un disco de diez canciones que define con claridad el sonido del proyecto: el rock actúa como eje central, pero convive con influencias del rap, la electrónica y la cultura alternativa contemporánea. El resultado es un álbum de identidad reconocible, construido sobre guitarras tensas, melodías oscuras y una actitud directa que huye de cualquier artificio. La obra arranca con estructuras próximas al spoken word y el hip hop, y cierra con texturas cercanas al techno, trazando un recorrido sonoro amplio sin perder cohesión interna.
El proyecto cuenta además con una dimensión visual de gran peso: las diez canciones del disco van acompañadas de otras tantas piezas audiovisuales dirigidas por Pedro Alarcón, desarrolladas a lo largo de más de un año. El álbum incorpora colaboraciones con artistas como TERE! (Liverpool), MNAK y Nevo Angel, lo que amplía el alcance geográfico del proyecto sin alterar su unidad.
El camino hasta ‘Malas Ideas’
La trayectoria de Barder comenzó a tomar forma en 2022 con ‘SIDES’, su álbum debut. Ese trabajo, atravesado todavía por la espontaneidad de lo emergente, ya apuntaba las coordenadas de un lenguaje propio: emocional, nocturno y con una marcada pulsión melódica. Canciones como «Da igual» (con limalimon), «Amor» (con Nieto666) o «Otro día más» (con Noah y Garfio R) funcionaron como primeras señas de identidad.
En 2024 vio la luz el EP ‘Macarra’, producido íntegramente por Félix Esteban conocido por proyectos como RATA y WALLS y con dirección visual también firmada por Pedro Alarcón. Un trabajo que marcó un punto de inflexión. Una producción más precisa y un discurso más sólido consolidaron una propuesta artística que ahora encuentra en ‘Malas Ideas’ su expresión más madura.
Desde sus inicios vinculados al rap, Barder ha ido evolucionando hacia un territorio más orgánico y crudo, sin que ese desplazamiento responda a una ruptura estética sino a un proceso natural de búsqueda sonora. En su música conviven la actitud del hip hop, la tensión de las guitarras eléctricas y referencias que, en ocasiones, evocan el rock alternativo de grupos como Arctic Monkeys, aunque siempre desde una mirada propia.


