El escritor romano Petronio definió en su tiempo el acto de enviar una carta como «una excelente manera de trasladarse a otra parte sin mover nada, salvo el corazón«, han pasado muchos años desde entonces, sin embargo, esa frase sigue manteniendo su esencia. El correo postal era la forma más efectiva de comunicación hasta la llegada de Internet y las redes sociales, que relegaron el milenario arte de escribir cartas a un segundo plano. Palabras Viajeras pretende rescatar esa tradición, para que sigan llegando sobres llenos de historias a tu buzón. Hoy, hablamos con la coordinadora de este bonito proyecto:
¿Qué es Palabras Viajeras?
Palabras Viajeras es una comunidad de personas que comparten una cosa: la nostalgia por los envíos postales.
¿Quién está detrás de este proyecto?
Una chica que un día decidió abrir un blog personal y desde entonces descubrió el arte estaba allí y no en libros de texto.

¿Cómo surgió la idea y cuál fue el proceso hasta hacerla realidad?
A los 11 años comenzó mi afición por las cartas. Conocí durante mi estancia de un par de semanas en un hospital de Murcia a la que iba a ser mi amiga por correspondencia. Por aquel entonces ambas ignorábamos el uso de internet para seguir en contacto, así que decidimos escribirnos. En las cartas nos contábamos desde cualquier anécdota del pasado a como nos iba en ese momento en el colegio, también nos mandábamos manualidades, canciones que nos gustaban, cintas de cassette y cualquier otra cosa que se nos ocurriese. Mandar la carta era un proceso de elaboración minucioso porque sabías de primera mano la ilusión que te desataba ver a tu madre en la salida del colegio con una carta en la mano. Al crecer dejamos de escribirnos.
Hace unos meses me topé por internet con una iniciativa de intercambio de postales bonitas y participé. Elaboré una postal y se la mandé a mi destinataria. Me quedé con ganas de más. Quería, no sólo mandar postales, sino, como cuando era pequeña, elaborar cartas con todo detalle; con textos, listas, poemas, fotografías, manualidades… ¿Pero a quién le mandaría las cartas? No lo pensé mucho, grabé un video y cree una página en facebook. Poco a poco muchas personitas la fueron descubriendo y les gustó mucho la idea, ellos también querían mandar cartas pero no tenían a quien.
Una ayuda importante fue la de “La chica del andén” que hizo un bonito video en su canal y generó mucha difusión de la iniciativa. Además, hace pocos días la ilustradora Paula García me sorprendió con un diseño precioso del logo de Palabras Viajeras.
¿Cuántas personas han participado ya en la iniciativa?
A día he emparejado a 1100 remitentes con su destinatario anónimo.
¿Qué debe hacer alguien que quiera enviar una carta?
Es muy sencillo. Lo único que tenéis que hacer es mandarme un correo a mispalabrasviajeras@gmail.com con el asunto palabras viajeras y rellenando este formulario:
1. Dirección completa
2. Nombre y apellidos
3. ¿Aceptas envíos internacionales?
En cuanto la tenga te enviaré un email con la dirección a la que debes enviar. Mientras, daré también tu dirección a otra persona. El plazo medio para mandar la carta es una semana y es importante ser serio ya que a todos nos gusta recibir igual que dar. No tienes que esperar a que te llegue la tuya para mandarla, lo ideal es que se haga de manera sincronizada.
Puedes repetir la experiencia cuantas veces quieras y no hay límite de fecha de participación.
¿Se tiene en cuenta algún aspecto a la hora de poner en contacto a las dos personas o el encuentro es fruto del azar?
Por lo general es todo fruto del azar, aunque yo recomiendo que se incluya la edad en el email de datos personales para evitar saltos de edad demasiado grandes.
Muchas gracias y suerte con el proyecto. Esperamos seguir viendo como Palabras Viajeras crece y llena de ilusión los buzones.




